martes, 3 de mayo de 2011

Clapton

La leyenda, realmente comienza cuando Eric Clapton ingresa a los Bluesbreakers, en 1965. Fue en ese momento, cuando la gente comenzó a fijarse en ese delgado y tímido guitarrista, que ya había sido parte de los Yardbirds y parte de la banda del famosísimo John Mayal.
Es aquí, cuando un buen día, la gente comenzó a hablar de Clapton como si fuera una especie de genio, y eso llevó  a lo inevitable. Una mano anónima escribió la frase “Clapton es Dios” en una pared de la estación del metro de Islingron. Después, dicha frase apareció por todo Londres, dejando totalmente perplejo al joven músico. 
Dice Clapton, “En realidad, no quería ese tipo de notoriedad. Sabía que me traería problemas. A otra parte de mí le encantaba la idea de que lo que había estado alimentando durante todos esos años recibiera por fin un reconocimiento. La realidad era, por supuesto, que a través de mí la gente accedía a una música que le era nueva, y yo me llevaba todo el mérito, como si hubiera inventado el blues.”
Esta es pues, la historia de uno de los más grandes guitarristas, considerado, con muchos otros como Jimmy Page, Jeff Beck, Jimmy Hendrix, por sólo nombrar a muy pocos, uno de los más influyentes músicos de la música popular.
Amante de Heandel,Puccini, entre otros, es también, la historia de un hombre que ha debido enfrentar grandes y increíbles retos, desde el rechazo materno, hasta la pérdida de su pequeño hijo en un terrible y conocido accidente.
Clapton, al igual que la inmensa mayoría de los músicos del rock, fue víctima de esta estúpida idea de que la música y las drogas, en todas sus modalidades, son una pareja inevitable. Sin embargo, en una importante lección de vida, que los miles y miles de aspirantes a músicos y artistas adolescentes deberían de tomar en cuenta, Clapton no sólo fue capaz de salir de lo más profundo de ese infierno, si no que, una vez de dar la espalda a ésta visión de estupidez, ha brindado a sus fans, los mejores y más creativos años como músico, persona y hombre solidario para con las víctimas del alcoholismo y las drogas.
Esta historia, escrita en primera persona, es un texto indispensable para quienes pretenden llegar a las grandes alturas de la música, y una muestra de cómo, pese a ser considerado una de las grandes leyendas del blues y el rock, sigue siendo un hombre humilde, solidario y  creativo, listo para tocar y tocar hasta el fin de los tiempos.
Esta es, pues, más que una historia de la música de Eric Clapton, es la narración de un hombre capaz de sobreponerse a si mismo y saber ser uno sólo. Él.
Clapton, Eric, Clapton, la autobiografía, 2da. Edición, Global Rhythm Press, 2005, 335 p. España.  Traducción de Ezequiel Martínez Llorente.