viernes, 29 de julio de 2016

El ancla de arena

Palabra de lector 27

Fuente: Fanglik1487.wordpress.com
Antes de entrar al tema, dos comentarios.
El primero de ellos nos lo hizo el doctor en historia, Alberto Soberanis y dice: “Lo que Duverger no pudo demostrar como historiador, ahora lo presenta como ficción”.
El segundo, es de quien esto escribe: Como novelista, Duverger es un excelente historiador.
Y es que nos referimos a la primera novela que publica el afamado investigador Christian Duverger, en la que aborda la fantástica, en todos los sentidos, historia de uno de los personajes más elusivos de la historia, nos referimos al Almirante de la Mar Océano, Cristóbal Colón.
Si bien para nadie son desconocidos sus cuatro viajes a lo que hoy llamamos América y que desde pequeños se nos enseñan los nombres de sus primeras tres carabelas, su historia está llena de misterios y mentiras.
El problema que enfrentan los historiadores, es que gran parte de su historia y biografía está construida a través de fuentes de segunda y hasta tercera mano, muchas veces contradictorias. Hay documentos perdidos, algunos tal vez destruidos y estos enigmas llegan a tal nivel que incluso se desconoce quién era este señor, dónde nació, cómo se le ocurrió el asunto de viajar con total convicción hacia el poniente, así como su extraña relación con los reyes de España, principalmente con la reina Isabel.
Se sabe, por ejemplo, que durante el primer viaje llevaba dos bitácoras de a bordo, una donde apuntaba los avances reales de sus naves, y otra donde consignaba totalmente otras cifras; unos dicen para no causar temor entre sus marinos, y otros, que lo hacía para despistar a posibles espías a bordo.
También es conocida su deshonestidad para con sus hombres. Por ejemplo, ofreció un premio en metálico a quien avistara tierra primero, algo así como diez mil maravedíes, que era una pequeña fortuna ofrecida por los soberanos. Sin embargo, una vez vista la nueva tierra por un grumete llamado Rodrigo de Triana, a las dos de la mañana del 12 de octubre de 1492, desde el puesto de vigía de La Pinta, Colón argumentó que había sido él, la noche anterior al descubrimiento, como a las 10 de la noche, cuando había "vislumbrado" una luz en el horizonte hacia donde se encontraba la tierra prometida. Rodrigo de Triana nunca recibió su recompensa y la historia dice que más tarde intentó asesinar a Colón por este acto de mala fe.
Duverger narra éstas y otras historias que van formando un cuadro nada reconocible y aceptable de uno de los más grandes exploradores de la historia. Incluso llega a insinuar que el Almirante recurrió al asesinato con tal de ser el único detentador del secreto de las tierras prometidas y, lo más importante, el método para realizar ese viaje de ida y vuelta.
Duverger recurrió a la novela para exponer sus teorías que giran en gran medida alrededor del diario de a bordo de ese primer viaje. De ahí que los lectores deben de ser muy atentos a lo que sugiere el autor y que, aunque va más allá de la trama, muchas veces parecen ser datos creados de y para la ficción.
En cuanto a la trama de la novela, está llena de lugares comunes por lo que hay momentos en que sentimos que leemos a un imitador de Umberto Eco o de Pérez Reverte. Se trata de una trama predecible, pero como ya hemos dicho, el valor del texto está en los datos y las propuestas que el autor nos hace sobre la vida de este personaje escurridizo, que bien podría ser o venir de una familia de conversos judíos. Recordemos que, en aquellos momentos en España, ser judío era un peligro mortal. De ahí la importancia en la insistencia de su origen genovés, pues eso eliminaría cualquier hipótesis de un Cristóbal Colón judío. Su origen "ubicado" en Liguria es un pasaporte de cristiandad, porque por aquella época en Génova no hay una comunidad judía; al parecer esta idea tiene su origen en la Italia del siglo XIX, lo cual coincide con un movimiento a favor de canonizar al explorador y convertirlo en un santo americano necesario.
El tema de la trama gira alrededor de las dos versiones que se hicieron del Diario de a bordo y que parecen tener la clave de la intrincada historia de Colón y los reinos de España y Portugal.  Toda la historia se inicia en la frontera de España y Francia, donde un comando de la policía captura a un grupo de miembros de la ETA que llevan de contrabando un misterioso manuscrito para venderlo en el mercado negro. Al mismo tiempo, aparece el cuerpo de una mujer, una historiadora, con quince puñaladas.
Para finalizar, un último comentario. Si en nuestro país los historiadores vivieran y pudieran trabajar como los personajes de la novela, a todo lujo, les aseguro que la carrera de historia tendría más estudiantes que la de medicina.
Que se diviertan.


Duverger, Christian, El ancla en la arena, Penguin Random House, Grupo Editorial, México, 377 pp., 2016.

lunes, 18 de julio de 2016

Inés y la alegría

Palabra de lector 26

En 1936, un pequeño general de corte fascista, junto con otros de su calaña y apoyado por los fachos italianos y los nazis, encabezó un golpe de estado que terminó con la Segunda República Española.
Este hecho desembocó en la guerra civil española que tuvo un alto costo para las clases populares, las organizaciones populares, los izquierdistas (éstos sí de izquierda no como las caricaturas que hay en nuestro país), e incluso para la vida de grandes poetas como Miguel Hernández y Federico García Lorca, quienes representaban lo mejor de España, pero que a los ojos de los fascistas eran un peligro para la nación.
La tortura, las desapariciones, los asesinatos, la cárcel o el exilio era la suerte que le deparaba a cualquiera que no se ajustara a las directrices conservadoras, católicas y totalitarias del fascismo español y de este personaje que se hacía llamar generalísimo.
Claro que a la luz de la actualidad y la realidad que vivimos en México, los cientos de miles de víctimas del régimen militar franquista resultan trabajo de aficionados.
Inés y la alegría, la novela que da pie a los comentarios anteriores, ha resultado un inmenso descubrimiento para quien esto escribe. No sólo por la historia misma sino por la calidad de la pluma que la crea, Almudena Grandes.
A lo largo del texto hay infinidad de pasajes que se identifican con este lector, con su historia, con las historias que escuchaba desde pequeño.
Se trata pues de una narración sobre los guerrilleros españoles que entre el 19 y el 27 de octubre de 1944 invaden España, en un intento por reconquistar esa tierra masacrada por el fascismo español, aprovechando el avance y la prácticamente inminente victoria aliada.
Es una historia contada por tres personajes: Inés, Galán y la propia autora; es además un relato de mujeres, de distintas mujeres. De mujeres de hierro, de mujeres realmente guerreras y no las mamadas del discurso clasemediero del feminismo burgués que solemos encontrar en las redes.
Es la historia de la comida, de las pequeñas batallas, donde no sólo están incluidas las que implican balas, sino las cotidianas, las que hay que lidiar se sea o no comunista. Sí, porque la novela en cuestión es una historia de comunistas, de hombres y mujeres como usted o como su servidor, pero comunistas al final del día, o como dice en algún pasaje la cuñada de Inés:
“[Adela] Me insistió en que tenía muchas ganas de ver el restaurante nuevo y aún más deseos de conocer a su sobrina, pero las dos sabíamos muy bien cuál era el auténtico motor de su curiosidad. Galán también tenía ganas de verla, porque me había oído hablar mucho de ella, y tuve la suerte de que se cayeran en gracia mutuamente.
“Está muy enamorado de ti, se le nota mucho, y luego, además, para ser comunista, es muy normal. ¿A que sí? –yo no supe qué decirle, y ella siguió hablado sola-. Bueno, la verdad es que sois todos unos comunistas muy normales.
“¿A qué te refieres? No entiendo, Adela.
“Pues eso, normales- y hasta que no me lo explicó, no me di cuenta de que se había hecho un lío entre lo que había aprendido antes y después de nuestro reencuentro, lo que estaba acostumbrada a creer y lo que veía en mi casa, en el restaurante, cada vez que venía-. O sea, que estáis casados, tenéis hijos, los regañáis cuando se portan mal, trabajáis, lo normal…”
Es pues, la historia de personas, de gente como cualquiera, que quiere lo mismo que todos nosotros. Un mejor mundo para todos.
Aunque también es la historia de la derrota, la clandestinidad, la tortura, la cobardía, la ignorancia, la traición, la política y de la terrible y cruda realidad.
Que la disfruten.

Grande, Almudena, Inés y la alegría, Episodios de una guerra interminable, 1, México, Tusquets, 729 pp., 2010. Colección andanzas, número 730-1.

martes, 28 de junio de 2016

Los sonámbulos

Foto: Aquiles Alexei Cantarell.
Palabra de lector 25

Quizá uno de los libros que más han impactado a este escribidor en su larga carrera como divulgador de la ciencia (35 años, en el business) ha sido el de Los sonámbulos, de Arthur Koestler.
Se trata de una historia de la cosmología, que arranca con los babilonios, pasa por la filosofía griega y concluye con la síntesis que realizara Newton de todo el conocimiento acumulado y disperso a lo largo de la historia.
Su característica principal, hasta ese momento, es que se trata de un pensamiento fundamentalmente especulativo, hasta el advenimiento de las matemáticas avanzadas (el cálculo) y la geometría moderna.
Abordado como un verdadero texto de divulgación y un ejemplo de cómo se debe hacer historia de la ciencia, el libro que hoy nos ocupa es una obra imprescindible para quienes están interesados en los temas astronómicos, la historia del conocimiento y la vida de personajes tan interesantes como Copérnico, Tico de Brahe, Kepler, Galileo y por supuesto Newton, entre otros gigantes que contribuyeron al avance del conocimiento científico en un periodo donde las reglas del juego eran dictadas desde las imponentes salas de la iglesia cristiana.
Esto no quiere decir que se haya obstaculizado el avance; ellos también traían su juego y contaban con sabios religiosos muy atentos y propositivos al avance del conocimiento.
Esto viene a colación porque el libro despeja y nulifica muchas de las leyendas urbanas creadas alrededor de los personajes. Dos ejemplos....
La iglesia nunca torturó ni obligó a Galileo a desdecirse de sus palabras, ni mucho menos expresó la frase “… y sin embargo se mueve”, misma que ha hecho las delicias, durante años, de quienes ven esta “confrontación” iglesia-ciencia, desde gayola.
Asimismo, la famosa manzana o la bala de cañón lanzada desde la torre de Pisa, son meros adornos fantásticos a la leyenda de estos personajes.
Aunque es cierto que estas anécdotas pintan de pies a cabeza las personalidades de estos actores de la historia e influyen en la forma de cómo abordaron los problemas científicos en su momento, desde la desconfianza natural de Copérnico hasta el gusto por la confrontación y la mecha corta de Galileo, o las desventuras de Kepler y su sufrimiento de estar a la sombra de Tico de Brahe.
El texto no sólo pasa revista a los hechos, amén de detenerse puntillosamente en los líos en los que se metió Galileo por su necedad y deseo de ser el número uno de su tiempo, sino que es una reflexión sobre el proceso de madurez del pensamiento científico hasta Newton.
El autor, además, demuestra un magistral manejo de sus fuentes y una fácil y accesible lectura, incluso en aquellos pasajes que podrían resultar incómodos a los lectores nóveles en estas lides de la divulgación científica. Es también una lección de cómo un periodista o historiador, puede encarar el reto de explicar un proceso del conocimiento de una manera entretenida.
Al autor, de origen húngaro pero nacionalizado inglés, se le reconoce por su admirable prosa y es autor de obras como El cero y el infinito, y Testamento español, además del que ahora nos hemos referido. De verdad, lo disfrutarán como enanos.

Koestler, Arthur, Los sonámbulos, Historia de la cambiante cosmovisión del hombre, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, México, 1981, 598 pp. Traducción de Alberto Luis Buxio.

jueves, 23 de junio de 2016

El hombre que pudo reinar

Palabra de lector 24


Cuando tenía entre 15 y 16 años, solía esperar a mi madre a que llegara de sus agotadoras y larguísimas jornadas laborales que se le imponían en su trabajo en la Caja General de la Tesorería del DF. Principalmente si era fin de mes, el trabajo de consolidar toda la recaudación de la ciudad podía alargarse, más si las cuentas no cuadraban.
En estas largas noches, solía ver las películas que trasmitía el canal 11; si no mal recuerdo el programa se llamaba “Cine del 11”.
En una de esas desveladas me encontré con la sorpresa de una cinta que me impactó enormemente; se titula “el hombre que pudo ser rey”, protagonizada por Sean Connery, Michael Cain y Christopher Plummer, entre otros.[1]La película se basa en un cuento de Rudyard Kipling y cuenta la historia de dos
aventureros (Danny Dravot y Peachy Carnehan) que viajan a la India en 1880, sobreviviendo gracias al contrabando de armas, entre otras mercancías, y un día deciden hacer fortuna en el legendario reino de Kafiristán.
Este relato abre el texto que hoy nos ocupa y uno de los cuentos preferidos de quien esto escribe. El libro está completado con otros tres maravillosos cuentos: La historia más bella del mundo, “ellos” y El toro que pensaba. Cada uno es un hermoso y sorprendente viaje al mundo fantástico de Kipling.
En el caso de La historia más bella del mundo, el autor nos mantiene expectantes sobre el contenido de lo que promete el poder, al fin, leer la historia más bella jamás escrita. Pero una cosa es desear y otra muy distinta es poder hacerlo.
En lo que se refiere al tercer texto, el autor nos traslada a algún lugar en los bosques de Norteamérica, para ser testigos de algo que no todos tenemos el privilegio de ver. Se trata de una historia profunda y a la vez enternecedora, aunque con el advenimiento del cine de suspenso, su desarrollo en estos tiempos es predecible. Sin embargo, creo que es el mejor cuento de la obra.
Finalmente está la historia de El toro que pensaba, un relato obligatorio para todos los amantes de la fiesta brava. Aunque es una historia que podría entrar en el campo de lo fantástico, resulta un verdadero deleite y una alegoría del ritual que se celebra durante la lidia de toros. Si a eso le suma que uno de los personajes resulta ser muy inteligente, tendrá en sus manos una bella historia sobre una de las actividades culturales que hoy se encuentra en entredicho por las nuevas actitudes derivadas de lo políticamente correcto.
El libro, de tan sólo 198 páginas, puede disfrutarse fácilmente durante una de estas tardes lluviosas y el lector será transportado a través de la magia de este grandioso escritor del siglo XIX y, como seguramente se habrá dado cuenta, es uno de mis preferidos.
Vaya pues y aprenda la lección del peligro que implica ser un dios, perder la oportunidad de su vida y disfrutar de una inusual corrida de toros. Que se divierta.

Kipling, Rudyard, El hombre que pudo reinar y otros cuentos, 2da. edición, Ediciones Valdemar, España, 198 pp., 2009. Traducción de Fernando Jadraque. Colección: El club de Diógenes, número 202.

[1] Título original: The Man Who Would Be King, EU, 1975. Duración: 129 minutos. Director: John Huston. Guión: John Huston, Gladys Hill. Basado en un cuento de Rudyard Kipling. Música: Maurice Jarre. Fotografía: Oswald Morris.


miércoles, 25 de mayo de 2016

La fórmula preferida del profesor

Palabra de lector 23

Hermosa historia, así sencillamente, como lo son las matemáticas. Y es que el libro al que ahora nos referimos no sólo es una novela sobre un profesor, una asistente de limpieza y su hijo; se trata de una historia sobre la belleza de las matemáticas, sobre su perfección. Cualidad que muchos de nosotros somos incapaces de apreciar, ni siquiera cuando, como en el caso de este escribidor, convivimos cotidianamente con un matemático quien encuentra en cada hecho de la vida, en cada parte del universo, de los alimentos o de cualquier cosa, relaciones numéricas que lo llevan a demostraciones no siempre elegantes, referencias numéricas, secuencias, fórmulas, teoremas, todas ellas llenas de una belleza que apenas podemos atisbar porque nosotros sólo vemos sus sombras pues vivimos en la oscuridad.
Lo anterior no quiere decir que la novela de Yoko Ogawa sea una historia para matemáticos. Ignoro si estas personas, con personalidades muchas veces enigmáticas y siempre desconcertantes la encontrarán superficial o básica, pues mi matemático preferido no la ha leído, pero para los simples mortales es una narración hermosa y aleccionadora.
La historia, como ya dijimos se centra en tres personajes. El profesor, que a raíz de un accidente sólo puede recordar hasta ocho horas de su pasado; una mujer de limpieza que es capaz de entender y apreciar esa belleza matemática, y su hijo de 10 años, bautizado Root (raíz cuadrada en inglés) por el profesor y aficionado rabioso al béisbol.
Todo ocurre en el Japón moderno, en una pequeña y humilde casa que es la residencia del protagonista, quien gusta de resolver enigmas matemáticos aparecidos en las revistas para aficionados. El profesor que día a día debe de ir reconstruyendo su pasado inmediato para no sentirse desorientado cada mañana al despertarse, debe auxiliarse de numerosas notas pegadas en su saco es, muchas veces sin proponérselo, el motor que conviete esta narración en una historia de amor, amistad y transmisión del conocimiento, y no sólo sobre matemáticas.
La novela causó un enorme furor por las matemáticas en Japón después de su aparición y lanzó a la fama internacional a su autora.
Resulta un texto escrito con suavidad, pero con una profundidad única, que invariablemente lleva al lector a cuestionarse: ¿qué nos estamos perdiendo al ser incapaces de apreciar la belleza de las matemáticas?
Ésta es pues, una propuesta única, de aquellas que pocas veces se ve. Aunque no sea una novela de alta literatura, bien podría convertirse en un texto de culto. En tanto usted le hinca el diente, este escribidor se lanzará a la caza de más títulos de la autora que confirma una vez más nuestro amor por la obra literaria del país del sol naciente. Sean ustedes servidos. ¡Oss!

Ogawa, Yoko, La fórmula preferida del profesor, 17 edición, Editorial Funambulista, España, 298 pp., 2014. Traducción de Yoshiko Sugiyama y Héctor Jiménez Ferrer. Colección: Literadura.

martes, 17 de mayo de 2016

Hablemos de la línea recta







“En un entorno donde en el arte moderno todo se vale, la línea recta es un remanso de orden en la pintura actual.”

Así comenzó la presentación de la exposición de Fernando Silva, titulada: Claustrum, el arduo tramado de a conciencia, presentada en el Centro Cultural de México Contemporáneo, ubicado en la calle de Leandro Valle, ahí atrasito de la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Si bien hay artistas como Friedensreich Hundertwasser (1928-2000) que consideran la línea recta como un crimen y una afrenta al arte moderno, la propuesta del autor mexicano es una alternativa valiente y convincente. Es el resultado de una urgente necesidad de expresar en su solución plástica una alternativa en un arte donde todo se vale.

Hay una insistente fascinación por las matemáticas y la geometría, en donde puede dilucidarse su contacto con otras corrientes como el arte concreto, la Bauhaus y el constructivismo, así como una influencia de Vasarely, Max Bill, Gerrit Rietvelt, Piet Mondrian, Joan Miró, Arnold Belking, Kandisky, Paul Klee, Carlos Mérida, Tatlin, Malevich, entre otros, y por qué no, por la historia y hasta la ciencia ficción.

El autor no se queda entonces en el trabajo meramente geométrico, también juega con la técnica y su resultado, de tal manera que sorprende al contemplador con algunas piezas que contienen otra connotación al convertirse en una imagen plasmada en dos dimensiones a una obra de tres dimensiones que puede ser apreciada gracias al uso de anteojos para tal efecto.

Dice la ficha de presentación: “En ese sentido, para la presente exposición, Fernando Silva invita al espectador a reflexionar sobre la conciencia y sus derivaciones… Es trascendental percatarse cómo obtenemos el saber o el conocimiento por observación y experiencia, y en qué medida, cómo y qué queremos comunicar” nos dice el autor plástico.

Adicionalmente y como parte de la misma muestra, el pintor muestra otra faceta, la de un testigo participativo de la problemática social, expresada a través de su obra. De esta manera y como complemento, en la sala adjunta se presenta la serie “Estado de Derecho”, que tiene como intención la de invitar al visitante a reflexionar sobre el deterioro del tejido social en que se desgarra el México actual, en donde la pobreza, la corrupción, el crimen organizado y el fascismo de Estado, así como la impunidad y la mediatización y la criminalización del ciudadano, son las estrategias del neoliberalismo de corte fascista que rige nuestro país y el resto del Latinoamérica.

Ésta es pues una muestra imprescindible para visitarse y que seguramente le dejará un buen sabor de boca. Adjunto al texto, incluimos una pequeña muestra de esta exposición pictórica, que se encuentra abierta al público en el Centro Cultural del México Contemporáneo, en Leandro Valle 20, en el Centro Histórico de la CDMX.

lunes, 9 de mayo de 2016

El discípulo de Gutenberg

Palabra de lector 22

Dice la Wikipedia que en la actualidad se conocen entre 47 y 49 de las primeras Biblias producidas por Gutenberg, de las cuales sólo 21 están completas.
La autora del libro, El discípulo de Gutenberg, afirma que son 48, de las 180 que se cree que se produjeron por primera vez en una imprenta de tipos móviles.
Estos primeros ejemplares --de lo que llegará a ser la gran industria editorial basada en la impresión del papel en una prensa-- alcanzan un valor de hasta 5.4 millones de dólares, como sucedió en 1987 cuando se subastó un viejo testamento producido en el taller del inventor de la imprenta.
Cuando nos referimos generalmente al invento de Johann Gensfleisch, mejor conocido como Gutenberg, suele pensarse que se trató simple y llanamente de un cambio en la manera de producir los libros. Antes, cada uno de ellos era una hermosa obra artesanal, producida a mano por los escribas medievales; pero a partir de 1455 sufren una violenta transformación revolucionaria con la imprenta que trajo la “masificación” de los libros, lo cual tuvo un impacto inmenso en plena Reforma de la iglesia y la caída de Constantinopla.
Tal vez los contemporáneos del inventor no alcanzaron a visualizar lo que significó la producción en serie de los libros, pero el tiempo lo demostró.
De eso trata precisamente la novela de Alix Christie, quien narra esta maravillosa aventura y las dificultades que ello implicó, así como las pasiones e intereses que se generaron alrededor de ello.
La obra está construida alrededor de uno de los personajes más importantes pero poco conocidos de esta gesta, Peter Schöeffer, joven escribano y aprendiz de Gutenberg, quien a la larga se convertiría en uno de los más grandes impresores del mundo, con una producción de casi trescientos títulos impresos bajo la firma de Fust & Schöeffer, incluido el Salterio de Maguncia de 1457, considerado por muchos el libro más bello jamás impreso.
La trama se ubica en la ciudad de Maguncia, a la ribera del Rin y uno de los puertos fluviales más importantes de Alemania. Y donde, en un entorno de intereses económicos enfrentados, entre los distintos gremios y la iglesia, se va creando poco a poco la maquinaria que culminará en una prensa que es capaz de imprimir letras moldeadas en metal, en una hoja de papel y que es el oficio del impresor.
El texto, no muy extenso, es una novela pasable; no es un trabajo hecho con maestría, pero al menos resulta entretenido y aleccionador en cuanto a la historia de este artefacto tan importante en la historia.
La autora, reconocida en gringolandia como una revelación de la novela histórica, demuestra sus limitaciones, pese a ser una experta en el arte de la tipografía, pues hay momentos en que le falta chispa y oficio; pero bueno, como ya dijimos, la novela es leíble y entretenida, más si usted, como este escribidor, es amante de los libros y sus formas.
El texto puede leerlo en un par de días, aprenderá algo sobre la historia de la imprenta y comprobará que no basta con sumar palabras y párrafos para ser un buen escritor. Póngale un 7.5 de calificación, pues el tema, creo, daba para más. Que se divierta.

Christie, Alix, El discípulo de Gutenberg, Roca Editores, México, 398 pp., 2015. Traducción de Julia Osuna Aguilar.

jueves, 28 de abril de 2016

La verdad sobre el caso Harry Quebert

Palabra de lector 21

Amor, locura y muerte. Tres elementos que bien combinados pueden ofrecer un excelente texto o un lamentable ejercicio pseudo literario.
La novela La verdad sobre el caso Harry Quebert es la segunda obra publicada por el escritor Joël Dicker. La anterior fue Los últimos días de nuestros padres, que narra una historia ubicada en la segunda guerra mundial y los servicios de inteligencia ingleses.
La obra sobre la cual nos referiremos está ubicada en dos tiempos: el verano de 1975 y el año 2008; trata sobre la literatura, los escritores, el amor, el crimen, la locura y la muerte.
En 1975, la desaparición de la adolescente Nora Kellergan sume a la pequeña población de Aurora, en New Hampshire, en un profundo caos y temor. Se generan decenas de teorías e ideas que no llevan a ningún lado. Cabe mencionar que esta joven se había relacionado con un escritor llamado Harry Quebert, quien se refugia en esa población para escribir lo que será su obra maestra.
Después de una búsqueda intensa, la joven no aparece y se le relaciona además con un asesinato. Treinta años después, uno de sus más adelantados alumnos busca al viejo escritor desesperadamente para que lo ayude en una de las crisis más terribles de cualquier dramaturgo, el “Síndrome de la hoja en blanco”.
Esta joven promesa de la literatura norteamericana, Marcus Goldman, quien debe entregar una nueva obra después de su primer éxito, acude a su maestro en busca de auxilio.
En ese periodo se hace un tétrico descubrimiento. El cadáver de la joven adolescente aparece en el jardín del viejo escritor y se desatan las pasiones, no sólo en Aurora sino también en sus alrededores.
Pero esto es sólo la punta del iceberg de la trama; el autor nos regala una verdadera obra maestra del género de la novela policiaca y mantiene totalmente desconcertados  a sus lectores, llevándolos por pistas falsas que parecen firmes hasta que sale un nuevo elemento que transforma totalmente las teorías que nos creamos en la cabeza.
Incluso el mismo final resulta realmente sorprendente y nos deja un agradable sabor de boca al saber que a veces, existe la justicia, en todas sus formas.
Esta novela de más de 650 páginas es descrita como un cruce entre la narrativa de Larson, Navokov y Philip Roth; fue galardonada con el Premio Goncourt des Lycéens, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y el Premio Lire, a la mejor novela en lengua gala.
El autor nació en Suiza en 1985. Su primera novela fue publicada en 2014 y resultó ganadora en 2010 del Premio de los Escritores Ginebrinos. Desde su primera entrega, Joël Dicker ha sorprendido a este escribidor, pues su novela anterior también resultó una experiencia tonificante; lástima que sólo haya publicado dos de las seis novelas que ha escrito. Es pues La verdad sobre el caso Harry Queber un texto muy recomendable y no se arrepentirá de leerla, le aseguro que le encantará.

Dicker, Joël, La verdad sobre el caso Harry Quebert, Alfaguara, México, 665 pp., 2014. Traducción de Juan Carlos Durán Romero.

sábado, 23 de abril de 2016

El mundo de Hielo y fuego

Palabra de lector 20

 A horas de que inicie la sexta temporada de una de las series más populares en la TV de paga, El juego de tronos, traemos a nuestros seguidores un nuevo texto de George R. R. Martín, que no es el tan esperado sexto volumen de la saga ni tampoco El caballero de los siete reinos (Palabra de lector 2), sino un curioso texto construido como una historia general del mundo Poniente y los juegos de tronos. De hecho, su título completo es: El mundo de hielo y fuego, la historia no contada de Poniente y el juego de Tronos.
Se trata de un libro bellamente encuadernado y profusamente ilustrado y que está escrito como si fuera un viejo libro de historia, desempolvado de la biblioteca de Desembarco del Rey. Ésta es una primera edición y abarca desde la historia antigua, que arranca en la era del amanecer, el reinado de los dragones, a una genealogía de la dinastía Targaryen y su caída, deteniéndose en la rebelión de Roberth Baratheon, pues a partir de ahí se supone que la historia es contada en la serie conocida como El juego de tronos (que en realidad se llama la Canción de hielo y fuego, y los nombres de Juego de tronos, Choque de reyes, etcétera se refiere al título de cada volumen).
En su segunda parte se hace un recuento de la historia particular de cada uno de los siete reinos, comenzando con el norte y terminando con el reino de Dorne, para finalmente concluir con un apartado titulado “Más allá de los siete reinos”, que incluye las ciudades libres, las islas del verano, Pentos y Braavos, entre otras.
También incluye cuatro apéndices, tres de ellos dedicados a las genealogías de los Targaryen, los Stark y los Lannister, y un cuarto con una línea del tiempo sobre el reinado de los Targaryen.
Aunque es un libro para verdaderos fanáticos, no está de más para quienes tengan la curiosidad de saber qué pasó antes de la Canción de hielo y fuego, puesto que tanto en los libros como en la serie constantemente se hacen referencias a ese pasado, el cual se encuentra documentado en este hermoso volumen. Y sí, si usted lee con cuidado, hay en algún momento algunas referencias al caballero de los siete reinos, ser Duncan el Alto, cuyas aventuras se contarán en la serie del caballero de los siete reinos.
La verdad es un libro entretenido y un buen ejercicio para la memoria por la cantidad de personajes que aquí aparecen; eso que sólo se habla de los principales señores y no de la enorme cantidad de caballeros y abanderados que aparecen y desaparecen en todos los libros de esta saga.
Así que, si usted es fanático de esta obra de George R. R. Martín, no se enoje con él y no sea desesperado; todo llegará en su momento, incluso Los Otros. Que se divierta.

Martín, George R. R., Elio García y Linda Antonsson, El mundo de hielo y fuego, la historia no contada de Poniente y el juego de tronos, Grijalbo, China, 324 pp., 2015. Traducción de Jofre Homedes.

jueves, 14 de abril de 2016

La hija de la casa Baenre

Palabra de lector 19
Liriel, la elfa oscura

Timunmas es una editorial única, cuya característica principal es la edición de libros de ciencia ficción, horror y fantasía… fantasía épica para ser mas exactos.
Desde la edición de la saga de la Dragón Lance, que abarca más de 80 títulos de diferentes autores, la empresa se convirtió en la referencia obligada para todo aquel que le gustara este subgénero literario de habla inglesa.
Entre sus principales colecciones están --además de la ya nombrada--, la fabulosa historia de La rueda del tiempo, de Robert Jordan, Warhammer, La espada de la verdad y la colección de Los reinos olvidados, por sólo nombrar a algunas.
Precisamente dentro de esta última colección hay una obra que está enloqueciendo a los fans. Nos referimos a la saga de El Elfo oscuro, que suma más de veinte volúmenes, escritos por R. A. Salvatore y que no es más que la historia de un elfo oscuro que proviene de las profundidades de la tierra donde se desarrolla una sociedad basada en la oscuridad y el mal, cuyo odio a los seres de la superficie es absoluto.
Sin embargo, no hablaremos de la enorme biblioteca de las aventuras de Drizzt Do Urden, nuestro elfo de las antípodas, sino de otro personaje.
Como es muy común en las series de esta editorial, otros escritores toman la idea, los personajes, los ambientes o las anécdotas de las novelas principales para construir historias paralelas, marginales o complementarias a sus fuentes de inspiración. Éste es el caso de Elaine Cunningham, quien tomando el ambiente sobre el que se construyó la historia del elfo oscuro, nos cuenta la historia de una elfa de la misma ciudad subterránea en la serie de tres libros llamada Liriel, la elfa oscura.
El primer volumen titulado “La hija de la casa Baenre” narra las primeras peripecias de este divertido personaje que tiene los mismos defectos que Drizzt, a los ojos de quienes la rodean.
Así, ubicada después de la guerra con los enanos (que se cuenta en la serie del elfo oscuro Las espadas del cazador), los drows, la raza a la que pertenece nuestra heroína, se encuentran diezmados y desmoralizados. De ahí que su diosa, la Reina araña declare una tregua entre las diferentes casas que conforman la ciudad de Menzoberranzan. Sin embargo, las intrigas entre las sacerdotisas y sus respectivas familias no se detienen.
Nuestra heroína, amante de las aventuras y poco disciplinada encuentra la forma de llevar la magia de las profundidades a la superficie, y eso desata terribles ambiciones que incluso pueden destruir la frágil paz que priva en la ciudad de los elfos oscuros.
La novela, como la inmensa mayoría de los títulos de esta editorial, está escrita siguiendo los cánones de la literatura de consumo norteamericana: capítulos breves y en cada determinado número de párrafos hay una escena de acción, que hace las delicias de los lectores de espíritu aventurero y que no se conforman con las melosas historias actuales.
Definitivamente no espere una lectura seria; no son textos para reflexiones intelectuales sino un divertimento que nos transporta a nuestra adolescencia y que hay que disfrutar con cierta ligereza.
También hay que tomar en cuenta que muchos de estos textos comenzaron a escribirse a fines del siglo pasado (el libro que nos ocupa se publicó en 1995)  y no entraron en la vorágine de la película-saga-serie de TV, aunque desde hace muchos años se especula sobre llevar a la pantalla al elfo oscuro y la saga de la Dragón Lance.
Algo que sí hay que reclamar es la falta de seriedad de Timunmas y que causó muchas molestias entre los seguidores de los distintos héroes, pues muchas series de novelas no se concluyeron, no se tradujeron o de plano no se publicaron. Éste es uno de esos casos. Los tomos II y III no se tradujeron al español y sólo se pueden conseguir en inglés (Tangleb Webs y Wind Walker).
En fin, así pasa a veces, pero en todo caso, disfrutará de un rato agradable, mejor que con las numerosas sagas de vampiros delicaditos. Que lo disfrute.

Cunningham, Elaine, La hija de la casa Baenre, Timunmas, España, 334 p., 2004. Colección: Reinos olvidados, serie: Liriel la elfa oscura, libro 1.