lunes, 7 de noviembre de 2011

catálogo 12




















El cocodrilo Venado-cósmico se sienta en el cielo.
Acrílico sobre macicel
123 X 120.

Sobre el Cocodrilo Venado-Cósmico



Cuando los investigadores estudian los códices mayas, o algunas de las inscripciones del periodo clásico maya, sueles encontrase con un personaje por demás interesante y que parece jugar un papel fundamental en las historias fundacionales de muchos de los linajes de dicho periodo. Nos referimos al conocido como Cocodrilo Venado-estelar o cósmico, que es un ser primigenio que navega en el mar existente antes del mundo.
Según los investigadores, el cocodrilo venado-cósmico es una representación del cielo del inframundo, el firmamento nocturno o un símbolo de la noche. En la opinión de David Stuart, uno de los principales epigrafistas de la actualidad, el cocodrilo venado-cósmico, es una variación o aspecto del "monstruo celeste" o serpiente cósmica.
Es posible ver, en diversos monumentos del periodo Clásico, a las dos cabezas que conforman este ser (la correspondiente al llamado cocodrilo y, la posterior que ilustra al Venado-cósmico que, curiosamente, parece encontrase en el proceso de ser eyectado fuera del cuerpo del saurio), estén vomitando un líquido torrencial que puede estar decorado con motivos acuáticos tales como conchas, piedras de jade, pequeños huesos, hileras de puntos, signos de completamiento y logogramas de K´an y Yax, estos últimos, vinculados al simbolismo de la sangre.
De tal manera que este ser, no sólo está plasmado como un símbolo de destrucción (del diluvio, en el códice Dresden), sino también como parte de la renovación cósmica, pues al parecer el dios GI (Itzamna, uno de los dioses tutelares de la famosa triada d ePalenque), es el encargado de su desmembramiento para que, con su cuerpo, entonces formar tanto el cielo como la tierra, en la que el primero de ellos es ocupado por el venado-cósmico y el segundo por el cocodrilo propiamente dicho.
Hay un ejemplo interesante de ello que se encuentra en la plataforma del Templo XIX de Pelenque, que alude a un proceso de destrucción , creación, renovación del universo que inició con la decapitación de este ser celeste en una fecha sacrifical 1 Etz´nab, lo que a su vez provocó un diluvio de sangre. Puede consultarse el importantísimo trabajo de David Stuart, "Comentarios sobre las inscripciones del Templo XIX de Palenque", para abundar sobre este tema.
Por último, según Erik Velázquez García, investigador del Instituto de investigaciones Estéticas de la UNAM, la decapitación de este personaje, es también, al mismo tiempo, el motor de la creación presente, pues al decapitar al caimán celeste, fue posible la construcción de un nuevo mundo.

domingo, 21 de agosto de 2011

Catálogo 11

La estrella del Cocodrilo-Venado cósmico, en el cielo.
Acrílico sobre macicel.
123.5 X 125 cms.
Disponible.

Una radio tecnológica

A partir del 8 de Julio pasado la radio mexicana cuenta con un nuevo espacio completamente dedicado a las Tecnologías de Información, a través del cual también se dará un enfoque al canal de distribución. Se trata de ALTO IMPACTO-RADIO el primer NOTICIERO de TI en todo el cuadrante el cual se transmite todos los viernes de 9 a 10 de la mañana por el 1530 de AM una estación del Grupo Radiorama, la cadena de radiodifusión más grande del país.
 
ALTO IMPACTO-RADIO es un programa producido por la agencia de Relaciones Públicas ALTO IMPACTO estrategias empresariales en comunicación, una empresa encabezada por el periodista en Tecnología Luis García Martínez quien también previamente también se desempeñara en medios de canal y negocios.
 
Con ésta acción dicha empresa no solo abre un espacio en el cuadrante con un NOTICIERO DE TI transmitido de 9 a 10  con una cobertura en todo el valle de México, Puebla, Pachuca, Querétaro, Estado de México, Toluca, Cuernavaca, Hidalgo, sino que además se presenta también como la única agencia de RP y medios en todo México que dentro de sus servicios brinda el acceso a un programa de radio con el enfoque antes mencionado, de manera que ahora fabricantes, mayoristas, distribuidores, integradores, desarrolladores y todo el canal en general pueden encontrar un espacio más para la difusión de su información y promoción de productos, proyectos y casos de éxito.
 
ALTO-IMPACTO –RADIO ofrece un formato ágil, fresco, con diversas secciones, música de diversos géneros y una parte final de reflexión que sobre temas de interés.
 
Usted puede sintonizar también el programa todos los viernes de 9 a 10 am vía Web a través de la liga http://alt-87.com/radiorama/demo.php?idPlaza=15lista=2&estacionId=XEUR 

martes, 5 de julio de 2011

El cementerio de Praga


El Cementerio de Praga.

“Aún así, no conseguí evitar una pequeña malignidad. Le pregunté si él se sentía un buen representante de la raza superior y apolínea. Me miró torvamente y me dijo que la pertenencia a una raza es sólo un hecho físico sino, ante todo, espiritual. Un judío seguirá siendo judío aunque por accidente de naturaleza, tal como nacen niños con seis dedos y mujeres capaces de multiplicar, naciera con el pelo rubio y los ojos azules. Y un ario es ario si sirve el espíritu de su pueblo. Aunque tenga el cabello negro.”

Hay veces que no entiendo al lector medio de la literatura que exige un poco de esfuerzo intelectual para hincarle el diente. En relación a la última novela de Umberto Eco, El cementerio de Praga, he escuchado cualquier tipo de comentarios, desde aquellos que abandonaron en las primeras 40 páginas, hasta aquellos que sintieron que cargaban una enorme cruz que aumentaba de peso cada vez que avanzaban en la historia.
Leer a Eco, siempre es una experiencia y, hay que decirlo, una labor que obliga al lector a poner todos los sentidos y nuestra ignorancia en cada una  de las páginas de sus textos, pues lo mismo nos habla de la guerra de Crimea, que nos deleita con una receta de cocina que, no dudo, lectores como El Dr. Soberanis han de explorar en su personalidad de Cheff aficionado.
La presente entrega es un compendio, como suelen ser todos sus trabajos, que abarcan una infinidad de personajes (desde Freud, hasta Garibaldi, pasando por Alejandro Dumas), hechos históricos (el Imperio Napoleónico,  la Conformación del estado Italiano, la invasión francesa a España, hasta el caso Dreyfus), obras del arte culinario y, quizás lo más importante e hilo conductor de la obra, las fuerzas oscuras que mueven al mundo del siglo XIX, como se supone que eran la masonería, los jesuitas y los infaltables judíos.
Si bien la obra aborda todo ello, es probable que parte de su dificultad para algunos lectores se encuentre en que está escrita en dos tiempos y con tres personajes principales, un Capitán de origen italiano, un sacerdote y el narrador. Los dos primeros, cambian de rol constantemente y a veces suele perderse quién es quien.
Tampoco es un texto cuyo tiempo esté manejado en forma lineal, sino que salta tanto en el tiempo con el espacio, está lleno de referencias de todo tipo y no escatima el uso de frases y párrafos escritos ya sea en latín, francés e, incluso, alemán.
Sin embargo, todo ello no debe de espantar a su posible lector, sino más bien al contrario, pues es una novela fascinante que lo atrapa a uno desde las primeras páginas y es un deleite descubrir que algunas partes están tomadas de la Historia de la Belleza y la Historia de la fealdad, ambos, también trabajos del mismo autor.
No queda más que pedirles que aborden dicha nave y que se preparen a disfrutar de una enorme obra de misterio, espionaje, traición y drama, muy al estilo del autor de El nombre de la rosa. Que la disfruten.

Umberto Eco, El cementerio de Praga, Lumen, México, 2010, 587 p. Traducción de Helena Lozano Miralles.     

miércoles, 8 de junio de 2011

Catálogo 9B



Con la lanza ardiente, el árbol enrojece y el cocodrilo cósmico navega.
Acrílico sobre macicel.
121X123 cm.
Disponible
















La sagrada cueva dadora de vida: el maíz.
Acrílico sobre macicel.
123.5 X120.5
Disponible

martes, 3 de mayo de 2011

Clapton

La leyenda, realmente comienza cuando Eric Clapton ingresa a los Bluesbreakers, en 1965. Fue en ese momento, cuando la gente comenzó a fijarse en ese delgado y tímido guitarrista, que ya había sido parte de los Yardbirds y parte de la banda del famosísimo John Mayal.
Es aquí, cuando un buen día, la gente comenzó a hablar de Clapton como si fuera una especie de genio, y eso llevó  a lo inevitable. Una mano anónima escribió la frase “Clapton es Dios” en una pared de la estación del metro de Islingron. Después, dicha frase apareció por todo Londres, dejando totalmente perplejo al joven músico. 
Dice Clapton, “En realidad, no quería ese tipo de notoriedad. Sabía que me traería problemas. A otra parte de mí le encantaba la idea de que lo que había estado alimentando durante todos esos años recibiera por fin un reconocimiento. La realidad era, por supuesto, que a través de mí la gente accedía a una música que le era nueva, y yo me llevaba todo el mérito, como si hubiera inventado el blues.”
Esta es pues, la historia de uno de los más grandes guitarristas, considerado, con muchos otros como Jimmy Page, Jeff Beck, Jimmy Hendrix, por sólo nombrar a muy pocos, uno de los más influyentes músicos de la música popular.
Amante de Heandel,Puccini, entre otros, es también, la historia de un hombre que ha debido enfrentar grandes y increíbles retos, desde el rechazo materno, hasta la pérdida de su pequeño hijo en un terrible y conocido accidente.
Clapton, al igual que la inmensa mayoría de los músicos del rock, fue víctima de esta estúpida idea de que la música y las drogas, en todas sus modalidades, son una pareja inevitable. Sin embargo, en una importante lección de vida, que los miles y miles de aspirantes a músicos y artistas adolescentes deberían de tomar en cuenta, Clapton no sólo fue capaz de salir de lo más profundo de ese infierno, si no que, una vez de dar la espalda a ésta visión de estupidez, ha brindado a sus fans, los mejores y más creativos años como músico, persona y hombre solidario para con las víctimas del alcoholismo y las drogas.
Esta historia, escrita en primera persona, es un texto indispensable para quienes pretenden llegar a las grandes alturas de la música, y una muestra de cómo, pese a ser considerado una de las grandes leyendas del blues y el rock, sigue siendo un hombre humilde, solidario y  creativo, listo para tocar y tocar hasta el fin de los tiempos.
Esta es, pues, más que una historia de la música de Eric Clapton, es la narración de un hombre capaz de sobreponerse a si mismo y saber ser uno sólo. Él.
Clapton, Eric, Clapton, la autobiografía, 2da. Edición, Global Rhythm Press, 2005, 335 p. España.  Traducción de Ezequiel Martínez Llorente.

miércoles, 20 de abril de 2011

Catálogo 9A




















Guerra de las estrellas, El Señor Gran Golpeador, en medio del oceano. La luna observa.
Acrílico sobre macicel.
122 X 120 cms.
Propiedad privada.

lunes, 11 de abril de 2011

El Rey Moñón

Después de mucho tiempo y gracias al afortunado hallazgo que hiciera nuestro hermano Carlos Federico “Lenin”, finalmente hemos recuperado el primer cuento escrito por quien esto escribe. Estamos hablando de un texto elaborado a la edad de 15 años, cuyo objetivo principal era el de servir de trabajo final para la materia de Literatura II, del CCH Sur, donde cursamos el bachillerato de 1975 a 1977.
Desgraciadamente, este texto es un relato con muy mala suerte. Desde su presentación ante el profesor de la materia, quien nos acusara de plagio y amenazara con denunciarnos (mismo que no pudo demostrar, pues argumentó que un escuincle de esa edad NO podía crear un texto como ese y, en su enorme magnanimidad no nos reprobó), hasta su malograda publicación. 
Pese a que el texto tuvo un enorme éxito entre los lectores que lo pasaban de mano en mano, acabó en la peor de las posibilidades al caer, cuatro años después, en manos de una persona que simplemente lo transformó en otra cosa totalmente irreconocible.
La historia se remonta a 1979 cuando una persona que editaba un periódico en la Universidad Autónoma de Sinaloa, se ofreció para publicar el relato. Desgraciadamente, lleno de miedos y horrorizado ante la posibilidad de que su pareja en turno descubriera, en las líneas de dicho trabajo, referencias a los hijos que había abandonado en México, que no son los mismos que también había dejado en Campeche, se dedicó a mutilar el cuento para eliminar cualquier referencia directa e indirecta que llevara a aquella persona a atar cabos y reaccionar de la manera más violenta, con la que solía actuar, cada vez que escuchaba aquellos odiados nombres. 
Así las cosas, el texto original se perdió irremediablemente y lo que hoy, estimado lector, usted apreciará es una muy pálida sombra del texto original, mismo que es ya, dado el tiempo transcurrido, irrecuperable. Así, señoras y señores, guardemos un minuto de silencio por la pérdida irremediable de El Rey Moñón y Lamentémonos con la lectura de: En el Planeta de la Felicidad.
Un par de datos adicionales. Además de todo lo anterior, eliminó la firma y la sustituyó por una genérica, con lo cual, cualquier Cantarell pudo haberlo escrito y; segundo, lo dedicó a una persona cualquiera: Carlitos. Podríamos pensar que era Carlos Federico, pero Lenin sólo hay uno.
Algunos Datos sobre el Rey Moñón.
El cuento fue concebido en el comedor de la casa de mis abuelos maternos, en una noche donde los primos mayores, Ulises, Ilíada, Julián, Lenin, Ricardo y quien esto escribe, hacíamos la tarea mientras, en la consola, sonaba un disco raro. Se trataba de un acetato de Soledad Bravo, dedicado a la Trova Cubana, en aquellos tiempos desconocida, tan desconocida que el nombre de Silvio, nos resultaba inconcebible para una persona del sexo masculino. 
Al mismo tiempo, nuestro primo más pequeño, Odín, se la pasaba molestando a todo mundo con sus caprichos y lloriqueos. De hecho, es él y a él, a quien está dedicado el cuento, ya que el nombre de Moñón era el apodo de nuestro primo.
Cuando era más pequeño, su hermano Ricardo le comenzó a decir con Cariño: “Moñin”, pero dado su carácter caprichoso, el siempre irónico de Ulises, le endilgó la variante de “Moñón, Cacaturo, cabeza de burro”, para molestia del niño, sus hermanos y, principalmente de su mamá que hacía unos entripados terribles cada vez que escuchaba el apodo.
Finalmente, al paso del tiempo y hasta el día de hoy, el Moñón es uno de nuestros más queridos primos y sigue siendo aquel fantástico habitante de otro planeta que ve con sorpresa y tristeza como estamos destruyéndonos unos a otros y dándole en la madre al lugar donde nos tocó vivir.
EN EL PLANETA DE LA FELICIDAD*
Por Cantarell
Para Carlitos
Nuestra historia comienza cuando inicié un viaje a través de la imaginación hacia el planeta de la Felicidad.  Existe ahí un país donde los niños aprenden jugando y por la situación privilegiada de que gozan parecen reyes. Me encontraba en un enorme espacio abierto donde muchos de ellos retozaban cuando se acercó a mi uno al que sus amiguitos llamaban por el curioso nombre de “Moñón”.
Moñón tiene la edad  y la estatura de un niño de cinco años; es travieso, de ojos vivaces y sus cabellos son como lana de borrego;  inteligente pero hablantín como cacatúa; por esa razón, sus compañeros le gritaban: “Moñón Cacaturo Cabeza de burro”. 
Moñón es también algo caprichoso, como casi todos los pequeños en el planeta de la Felicidad, pues el pueblo entero se preocupa por realizarles hasta el más mínimo antojo. A mi amiguito, por ejemplo, le gusta la música de los “Escaravivos” , comer muchas golosinas y jugar con cohetes nucleares y nunca nada le fue negado.
Precisamente después de mirarme con curiosidad volvió a jugar con sus cohetes, al mismo tiempo que escuchaba a los “Escaravivos”. Habían en el campo aparatos para mi desconocidos donde destacaban los cohetes, grandes y pequeños, azules y rojos con un escudo de caramelo en forma de bastón sobre un río de miel.
Me acerqué al chiquillo para contemplar sus travesuras y así me estuve por largo rato. Pude ver a lo lejos, a muchos jóvenes que trabajaban felices en un campo vecino. Sólo entonces y por curiosidad me atreví a interrumpir el solaz del pequeñín: 
-¡Hola!- le dije
-¡Hola!- contestó
-¿Qué haces?-
-Jugando con mis cohetes y escuchando música. ¿Qué no ves? – respondió con enfado. 
-¿Sabes que ese juguete es un cohete nuclear? – insistí.
-¡Claro!-  levantándose de donde se encontraba sentado – Aquí la energía nuclear sirve para hacer felices a los niños. Es tan bonito ver elevarse estos cohetes hasta perderse en el cielo! ¡Qué divertido! – mientras prendía los motores de uno de esos fantásticos juguetes que rápidamente se perdió en las alturas.
- Pero en ellos viaja también la gente por el cosmos. ¿No es cierto?; le pregunté sin haberme recobrado del asombro.
- Cómo crees, si son tan pequeños;  además hay formas más rápidas de viajar. ¿Pues de dónde eres? – me inquirió “Moñón”  mirándome con curiosidad.
- Bueno – contesté un tanto ciscado – si se hicieran … un poco … más grandes. ¡Ah! ¿Qué de dónde soy – cambiando el tema – de la Tierra.
- ¿Dónde es eso? – preguntó
- Muy lejos de aquí.
- Y ahí ¿Cómo es la gente?
- con curiosidad.
Mirando hacia donde trabajaban los jóvenes le respondí casi sin pensarlo
-En mi planeta la mayoría de los niños no tienen juguetes, van a la escuela sin que esto signifique que aprendan; cuando jóvenes, unos pocos estudian y los demás realizan trabajos que les son penosos; ya adultos, se ven obligados por la necesidad a producir riquezas, para una minoría que no trabaja, hasta que se hacen ancianos y mueren.
- ¡Ah! – exclamó – en tu planeta las cosas están muy mal. Aquí, los niños y los ancianos nos divertimos mientras los jóvenes laboran en tareas que el saber y la ciencia han hecho sencillas y lo hacen contentos.
Medité un poco y le respondí:
-En verdad es hermosa la vida en tu planeta.
- Es cierto, aunque me gustaría conocer el tuyo y todo eso que dices, pues me parecen grandes mentiras.
- Vamos entonces – dije-  Te invito. 
Tomé de la mano a “Moñón” y fuimos a despedirnos de sus amigos y de sus cohetes.
Viajamos por el espacio hacia la tierra volando a la velocidad de la imaginación hasta que llegamos. Al verla dijo:
-Desde aquí se ve bonita. ¿Verdad?
-Sí, bajemos a ella – le respondí, mientras apretaba firmemente su mano pues … ¡Oh! Mala suerte, descendimos exactamente en medio de uno de los tantos conflictos que dividen a los pueblos y enfrentan a los hombres.
Enojado y triste me dijo:
-¡Este! ¿Este es tu mundo?
- Si ¿Por qué? – lo interrogué malhumorado.
- Pues es feo – me dijo - ¡Mira! – señalando hacia unos soldados - ¡Matan a gente indefensa con unas varas que echan fuego! ¡Oh, mira aquel gigante le pega a un niño! ¡Es horrible tu planeta, yo me voy de aquí – pero se detuvo un momento y con suavidad me dijo me caes bien porque eres simpático, te invito a que vivas lejos de estas pugnas, en mi planeta serás feliz.
Recordé entonces todo lo hermoso que había visto, pero reflexioné y le respondí con decisión aunque con infinita tristeza: 
-No, no puedo ir contigo. No ves que aquí hay mucho que hacer. Para acabar con los gigantes que le pegan a los pequeños hay que combatirlos. Para evitar que los hombres peleen entre si hay que destruir las causas que los separan. Tal vez un día volveré a tu mundo y me quedaré, cuando junto con los pequeños que estás viendo transformemos éste mundo en  un planeta feliz como el tuyo.
- Bueno, tú decides- dijo “Moñón”, mientras se despedía de mi con un ¡Adiós amigo!
- ¡Adiós! – Le respondí, mientras lo veía volar a la velocidad de la imaginación hacia su planeta feliz, donde los niños y los viejos se divierten mientras los jóvenes producen. Recordaba el escudo de su país: ¡Un caramelo en forma de bastón sobre un río de miel! Volví entonces en mí y dije: 
¡Un día construiremos un mundo así!
*El texto tal y como fue publicado originalmente.

lunes, 21 de marzo de 2011

Catálogo 9




















Mi adorno, mi ofrenda, la orejera y el copal.
Acrílico sobre tela.
60 X 90 cm.
Propiedad de Carlos Federico Cantarell.





















La guerra de Bolom Dza´cab en el asiento, el trono donde entra el fuego.
Acrílico sobre macicel.
125 X 122 cm.
Disponible




















Cometa sobre Muk Naah, la casa de la piel blanca.
Acrílico sobre tela.
56 X 67 cm.
Disponible.

De aquí, de allá, de todas partes II

El Alma
los Nías, pueblo que habita una de las múltiples islas de Indonesia, cerca de Sumatra, en el Océano Índico, piensan que el alma más pesada que se ha dado es de 10 gramos. Y qué la longitud de la vida de un hombre está proporcionada por el tamaño de su alma, por eso los  niños que mueren  tienen almas pequeñas.
Los Idiomas.
Según un escritor del Renacimiento, el afable arcángel Gabriel habría hablado con nuestros primeros padres en turco, mientras que la serpiente lo haría en árabe y, Adán y Eva se comunicaban entre sí en persa.
Solsticio y Dragones.
Durante el Solsticio de verano, en Europa, se prendían grandes hogueras a las cuales se solía arrojar enormes cantidades de huesos y basura para que el humo tuviera muy mal olor. La intención era que con ese humo apestoso se pudieran ahuyentar a cierto tipo de dragones que en ésta época, con el calor, copulaban en el aire y envenenaban los pozos y los ríos al caer su semen  sobre ellos.
La danza maya
Fray Diego de Landa, en su obra: Relación de las cosas de Yucatán, habla de una danza llamada Xibalbá Okot (Danza del inframundo?), celebrada durante las ceremonias del año nuevo, previos a los años bautizados como Camac, en el Yucatán prehispánico. Se llevaban a cabo en el sacbé (camino blanco, calzada)occidental que llevaba a una estatua de Mac Mitun Ahau (señor del sexto infierno). Así mismo, existen evidencias de que existía un drama dancístico relacionado con la muerte de la arrogante y monstruosa ave Vucub Caquix (Siete guacamaya) a manos de los gemelos divinos Hunahpu (uno cerbatana, cazador)e Ixbalanqué (Jaguar sol), héroes míticos que protagonizan el Popol Vuh, y no se trata del conocido Rabinal achí. 
Calakmul.
La antigua ciudad de Calakmul fue sede del poder del conocido gobernante del linaje de la serpiente, de nombre Yich´ aak´-ahk, o Garra de fuego (llamado anteriormente por los especialistas como zarpa de jaguar-humo) y que reinó entre 686 y 695 Después de Cristo.
Trabajo.
Entre los griegos, el trabajo era indigno del ciudadano,no porque estuviera reservado a las mujeres y a los esclavos, muy por el contrario, estaba reservado a las mujeres y a los esclavos porque “ trabajar era rendirse a la necesidad”.
El Mesías  de Haendel.
El Mesías, HW56, es una de las más grandes obras de la música. Se escribió en 1741 y trata sobre la vida de Jesús, no sólo de su nacimiento. Aunque no lo es, fue escrita por Charles Jennens como si fuera una ópera, dividiéndola en tres partes. 
la primera, Adviento, trata sobre la anunciación de la venida de Jesús.
La segunda, abarca la pasión, la resurrección  y la ascensión, y es ahí donde se encuentra la famosa Hallelujah.
Y, la tercera, relata la victoria de Cristo ante la muerte. 
La obra se basa en gran medida en el Antiguo testamento. La primera sección, en el libro de Isaías; la segunda, en el Evangelio de San Lucas y; la tercera, incluye una cita de Job. 
Pintura.
Las tentaciones de san Antonio. Joachim Patinir y Quentin Metsys, 1515.
Música.
Concierto para trompeta en E flat. Hob. VIIE:I, de Joseph Haydn.
“Las Erinias, esas hermanas negras, mal peinadas”.
José Lezama Lima.(1912-1976)

domingo, 13 de marzo de 2011

Palenque

Hace unos días publicamos algunas fotografías de nuestra última visita a una de las ciudades más hermosas e interesantes de la cultura Maya, del periodo Clásico: Palenque.
Ubicada en el actual estado de Chiapas, en el noroccidente de las tierras bajas mayas  y a la entrada de la región montañosa del sur de México, la ciudad es famosa no sólo por la belleza única de sus construcciones y sus obras artísticas sino por la famosa tumba de el gran señor Kínich Janaab´Pakal, ubicada en el interior del llamado Templo de las Inscripciones, misma que vino a cambiar la visión que se tenía de esta grandiosa cultura que se ha llegado a calificarse como los griegos de América.
Esta ciudad fue la sede de una de las más poderosas dinastías de gobernantes que se encargaron de dejar plasmadas sus más importantes hazañas en las paredes de los diferentes edificios que conforman una ciudad de la cual ahora sólo puede apreciarse una pequeña parte de su grandeza.
Construida en diferentes plataformas adaptadas a las condiciones del terreno, dominó un enorme territorio y  mantuvo durante mucho tiempo una constante pugna de poder con dos también poderosas ciudades, Calakmul y Toniná.
Hay varias características importantes de tomarse en cuenta de esta ciudad. La primera de ellas es su ubicación estratégica, desde el punto defensivo. Ya que está protegida tanto por el norte como por el sur, por un acantilado y un terreno elevado, respectivamente. La segunda, es que cuenta con una reserva permanente de fuentes de agua, que permite no depender de las lluvias o de grandes obras hidráulicas para garantizar su aprovisionamiento.  Tercero, su cercanía a un enorme territorio de tierras muy aptas para la agricultura y; finalmente, una fácil comunicación con otros centros de intercambio y suficiente espacio para su crecimiento urbano.
Ahora, los especialistas están casi seguros que el nombre original de la ciudad fue Lakamha´, "Lugar de las grandes aguas", posiblemente refiriéndose a los numerosos manantiales que cruzan la ciudad por diferentes puntos, de hecho todos ellos fueron modificados o encausados para tener un máximo aprovechamiento de su cause, prueba de ello es el conocido como Otulum que pasa al Este del conjunto conocido como el Palacio.
En excavaciones recientes, se han localizado, además varios Sacbecoob, "Caminos blancos", en maya, que no eran otra cosa que verdaderas calzadas de piedra que comunicaban la ciudad con diferentes centros y zonas importantes para la economía y política de la ciudad.
Se cree que el origen de la ciudad se remonta al 250 años A.C, lo que la ubicaría en el periodo Preclásico Tardío y terminaría en el fin del Clásico, muy cerca del 900 D.C., desarrollando un estilo artístico único en Mesoamérica, donde destacan por construcciones más bien esbeltas, techos y frisos inclinados, grandes cornisas y la tendencia de construirlos en grupos independientes.
Aunque la ciudad es hermosa, es imprescindible visitar, el conjunto formado por el Templo de las Inscripciones, el de la Reina Roja y el de la Calavera; el Palacio; el Grupo de los templos del Sol, la Cruz y la Cruz Foliada; El grupo de los edificios XIX, XX y XXI, donde el famoso epigrafista, David Stuart ha realizado importantes aportaciones basadas en las inscripciones de ese conjunto.
Otros puntos de interés, son: El templo del Conde, el Templo Olvidado, el del Jaguar y el Juego de Pelota, entre Otros. También es importante no dejar de lado la imprescindible visita al Museo de Sitio que obliga a dedicarle una visita especial.

Alguna Bibliografía Básica.
- Los Mayas, Alberto Ruz. Donde el autor narra cómo descubrió la Tumba de Pakal.
- Palenque, Mercedes de la Garza.
- Palenque, as never seen before, Mayo Möller y Edwin Barnhart.
- Los mayas, señores de la creación, Virginia M.Fields y Dorie Reents-Budet

viernes, 25 de febrero de 2011

Highway rider

Hace algún tiempo, un amigo del cual no divulgaremos su nombre, nos pedía insistentemente que le recomendaramos un disco de Jazz que apantallara a la dama que en aquel momento pretendía (y ha pretendido a muchas), con la idea de hacerse el interesante.
En aquel momento, le propusimos el disco: The Köln Concert, de Keith Jarrett, quizá uno de los discos más famosos de esta corriente alternativa del Jazz y que es parte del sello discográfico europero ECM.
Hemos de confesar que somos rabiosos fanáticos de esta colección y que muy raras veces nos vemos decepcionados por alguno de sus títulos. Baste decir que no sólo la selección de músicos es increible, sino que el trabajo artístico que conlleva cada disco, es un verdadero deleite desde el momento mismo en que vemos la carátula de la inmensa mayoría de ellos.
Es una lástima que sea harto complicado conseguir discos de esta editora, pues son muy pocos los establecimientos que los ofrecen. Sin embargo, no por ello habremos de cejar en nuestro empeño de seguir coleccionando títulos de esta disquera.
En esta ocasión nos permitimos comentar uno de los últimos trabajos del pianista Brad Mehldau, quien acompañado de un grupo muy sólido de músicos nos ofrece, en dos micas, cuyo título es Highway rider, una agradable y reconfortante experiencia en los dos discos que componen el álbúm. Y hemos de aclarar que si bien ésta entrega no es de la línea ECM, no por ello desmerece en nada el trabajo que se nos ofrece.
Para comenzar, hay que destacar el trabajo de Joshua Redman, quien está a cargo del Saxofon tenor, y que le da el colorido a la mayoría de los temas del disco.
Sin embargo, hemos de apuntar que el corte NowYou mustclimb alone, nos recordó enormemente a otro miembro de ECM, Egberto Gismonti y que no por ello desmerece, pues la pieza resulta bastante buena. De esta manera, la invitación no se centrará en algunos de los cortes porque a nuestro entender, todos tienen una manufactura excelente, y pueden resultar bastante tranquilizadores, pues hay una cierta mesura en la estructura de cada una de ellas, aunque el trabajo del piano y el sax es lo que más resalta en cada una.
Así las cosas, la banda está integrada por Jeff Ballard y Matt Chamberlain, en la batería; Larry Grenadier, en el bajo; Joshua Redman, en el Sax tenor y; Brad Mehldau, en el piano. El disco fue producido en 2010 por Jon Brion y la excelente fotografía de la portada es de Richard Misrach.

El álbum incluye dos discos a saber:
CD 1.
-John Boy.
-Don´t be sad.

-At the tollbooth.
-Highway rider.
-The Falcon will fly again.
-Now you must climb alone.
-Walking the peak.

CD 2.
-We´ll cross the river together.
-Capriccio.
-Sky turning grey (for Elliot Smith).
-Into the city.
-Old west.
-Come with me.
-Always departing.
-Always returning

Algunos datos sobre Brad Mehldau.
Mehldau nació en 1970, en EU., y desde los seis años, aprendió a tocar el piano. Conoció el jazz seis años después, nada más y nada menos que con un disco de John Coltrane y a partir de ahí,  y con influencias de Keith Jarrett,Theloniuos Monk y Charlie Parker, entre otros, el joven Brad inició sus pininos en este género musical.
En 1988 ingresa a la universidad New Scholl, de Nueva York, a estudiar Jazz, para iniciar tocando en el grupo de Joshua Redman hasta 1994, cuando organiza su propio trío.
Es un gran seguidor de Radiohead y los Beatles, y ahora se le conoce como líder del Brad Mehldau Trío, formado por él; Larry Grenadier, en el bajo y; Jorge Rossy, primero y Jeff Ballard, despues, en la batería.
Algunos de sus muchos discos son: la serie El arte del trío, Places, House on hill y Metheny/Mehldau quartet, que grabó con el excelente guitarrista Pat Metheny.

jueves, 24 de febrero de 2011

El Niju kun, los 20 preceptos del Karate-Do, versión comentada 1

Hace unos meses, publicamos la lista de los 20 preceptos que desarrolló el maestro Gichin Funakoshi. Hoy, gracias al trabajo del equipo del Dojo "La sabiduría del guerrero", al cual nos sentimos honrados de pertenecer, los ofrecemos nuevamente pero comentados para su mejor entendimiento.
Esperamos que les sean útiles, pues cada uno de ellos es aplicable a la vida diaria, lo cual hace del Karate-Do una forma de vida muy espiritual, pues éste Arte Marcial, no sólo son puños y piernas.


EL LEGADO ESPIRITUAL DEL GRAN MAESTRO GICHIN FUNAKOSHI
Uno
空手道は礼に始まり礼に終る事を忘るな
Karate-dō wa rei ni hajimari rei ni owaru koto o wasuru na

NO OLVIDES QUE EL KARATE DO EMPIEZA Y TERMINA CON REI
Junto con el judo, y el kendo, el karate do es un arte marcial japonés representativo. Y como sus artes marciales hermanas, el karate do tiene que empezar como debe terminar: con rei.
Rei se define a menudo como respeto, pero en realidad significa mucho más. Rei abarca tanto una actitud de respeto por los demás como un sentido de amor propio. Cuando quienes se honran a sí mismo transmiten a otras personas esa sensación de amor propio (es decir, respeto), esta acción suya no es más que una expresión de rei.
Se dice que “sin rei hay desorden”, y también que “la diferencia entre los hombres y los animales radica en rei”. Los métodos de combate que carecen de rei no son artes marciales sino tan sólo violencia deleznable. La potencia física sin rei no es nada más que fuerza bruta, y carece de valor para los seres humanos.
También debe hacerse notar que, la conducta de una persona sea correcta. Sin un corazón sincero y reverente no poseerá verdadero rei. El autentico rei es la manifestación exterior de un corazón respetuoso.
Todas las artes marciales empiezan con rei. A menos que se practiquen con un sentimiento de reverencia y respeto, son meras formas de violencia. Por esta razón las artes marciales deben mantener rei de principio a fin.
Dos
空手に先手なし
Karate ni sente nashi

EN KARATE NO EXISTE PRIMER ATAQUE
El principio de conducta más importante en la vida diaria de un samurai era: “Una espada no debe sacarse imprudentemente”.Era esencial para el hombre honorable de la época soportar las cosas hasta el máximo de su capacidad antes de actuar. Sólo se desenfundaba la espada tras llegar al punto en que la situación resultaba intolerable. Era una enseñanza básica del bushido japonés (el Camino del Guerrero).
En karate, las manos y los pies pueden ser tan mortíferos como la hoja de una espada. Por tanto, el principio de que “en karate no existe primer ataque” es una ampliación del principio básico de los samuráis de que debe evitarse el uso temerario de armas. Pone de relieve la absoluta necesidad de paciencia y aguante.
Este principio también puede verse en las admoniciones establecidas por el maestro de karate Yasutsune Itosu, que dice así:
…cuando se hace necesario, uno no debe lamentarse perder su vida por su señor o sus padres, sacrificándose valerosamente por el bien común. Pero el karate (enseña que) el verdadero significado de esto no se aplica a luchar con un enemigo frente a frente. Por tanto, en el caso de que te aborde un matón o te desafié un alborotador agresivo, tienes que tratar de eludir asestarle un golpe mortal. Debes considerar como principio esencial que evitar lesionar a los demás con tus puños y tus pies es el asunto que más debe preocuparte.
Incluso en una situación de emergencia, hay que esforzarse por evitar asestarle un golpe fatal. Lo cual puede compararse a la práctica de golpear a un atacante con el contrafilo o el lomo de una espada en vez de con el filo. Es crucial dejar tiempo al adversario para recapacitar o arrepentirse de sus acciones.
Por otro lado, cuando circunstancias ajenas a su voluntad provoquen que los practicantes recurran a la acción, han de responder sin reservas y sin temer por su vida, dejando que resplandezca su destreza marcial al máximo de su capacidad. Este es, en efecto, el verdadero espíritu del budo (el Camino de las Artes Marciales) y es el espíritu correcto sobre el que se basa el segundo principio.
Muchos no consiguen comprender el verdadero significado que sustenta el segundo principio y aseguran que todo el budo se basa en el concepto de golpear primero. Lo más probable es que ni siquiera se den cuenta de que el carácter BU, “marcial”, se compone de dos caracteres que significan “para”, “detener” o “poner fin” y “alabardas” o “lanzas”. Por tanto un arte marcial detiene o pone fin al combate. De la misma manera, el carácter para “aguante” o “paciencia” es un ideograma derivado de la hoja de una espada que es sostenida y controlada por la mente o espíritu.
Sólo al afrontar una situación tan insoportable que se agote nuestra capacidad de tolerarla (o ponerle fin sin enfrentamiento) es cuando la espada debe sacarse de su funda o arrojarse la lanza al adversario. Éste es el verdadero espíritu del budo. No obstante, en el panorama más sombrío posible, cuando el combate sea inevitable, es adecuado tomar la iniciativa, atacando una y otra vez hasta lograr la victoria.
Tres
空手は義の補け
Karate wa, gi no tasuke

EL KARATE SE PONE DEL LADO DE LA JUSTICIA
Justicia es todo aquello que es correcto. Llevar a buen término la rectitud requiere verdadera fuerza y capacidad.
Los seres humanos se hallan en la plenitud de su fuerza cuando creen tener razón. La fuerza que proviene de la confianza de alguien que sabe que está en lo cierto se expresa mediante del dicho. “Cuando me examino y veo que tengo razón, ya me enfrente a mil a diez mil adversarios, he de seguir atacando denodadamente”. Evitar la acción cuando la justicia está en juego demuestra falta de coraje.
El karate es un arte marcial en el cual las manos y los pies son como espadas, y no debe emplearse injustamente ni indebidamente. Los practicantes de karate tienen que ponerse del lado de la justicia en todo momento, y sólo en situaciones en las que no haya otro remedio debe su fuerza expresarse mediante el empleo como armas de sus manos y sus pies.
 Cuatro
先づ自己を知れ而して他を知れ
Mazu onore o shire, shikashite ta o shire

CONÓCETE PRIMERO A TI MISMO, Y LUEGO A LOS DEMÁS
Cuando uno conoce al enemigo y se conoce a sí mismo, no se hallará en peligro en cien batallas. Cuando uno desconoce al enemigo, pero se conoce a sí mismo, las posibilidades de victoria o de derrota son parejas. Cuando uno no conoce ni al enemigo ni a sí mismo, todas y cada una de las batallas serán, sin duda, peligrosas.
-Sun Tzu, “Estrategia ofensiva”, El arte de la guerra.
Desde la antigüedad, este famoso pasaje ha circulado ampliamente entre quienes se entrenan en las artes marciales. En nuestros empeños, conocemos nuestras técnicas favoritas y nuestros puntos débiles. Pero en el combate, no sólo debemos ser bien concientes de nuestros puntos fuertes y de nuestros defectos, tenemos que comprender los de nuestro adversario. Entonces, incluso en cien enfrentamientos, el peligro es mínimo. Si nos conocemos a nosotros mismos, pero no conocemos a nuestro contrincante, la victoria o la derrota dependen del azar. Pero entrar en batalla sin conocer ni a nuestro contendiente ni a nosotros mismos es como lanzarse a la desesperada o dar palos de ciego, y todos y cada uno de nuestros combates nos pone en peligro.
Los practicantes de karate deben ser plenamente concientes de sus propias virtudes y defectos, y no dejarse deslumbrar ni cegar por el engreimiento o por el exceso de confianza. Entonces serán capaces de evaluar con calma y cuidado los puntos fuertes y débiles de sus adversarios, y de concebir una estrategia ideal.
Cinco
技術より心術
Gijitsu yori shinjitsu

EL ESPIRITU HA DE ESTAR POR ENCIMA DE LA TECNICA
Cierto día, el famoso maestro de espada del siglo XVI Tsukahara Bokuden decidió poner a prueba las capacidades de sus hijos. Primero llamó a su habitación a su hijo mayor, Hikoshiro. Cuando Hikoshiro abrió la puerta empujándola suavemente, notó que parecía más pesada de lo normal y, tanteando con la mano a lo largo del borde superior de la puerta, encontró y retiró un pesado reposacabezas de madera que había sido colocado allí; tras entrar en la habitación, lo volvió a poner cuidadosamente donde estaba.
Bokuden llamó entonces a su segundo hijo, Hikogoro. Cuando el desprevenido Hikogoro abrió la puerta empujándola, el reposacabezas cayó, pero lo atrapó con rapidez y lo volvió a colocar en el lugar en que se encontraba.
Luego Bokuden llamó a su tercer hijo, Hikoroku. Cuando Hikoroku, que superaba con mucho a sus dos hermanos mayores en capacidad técnica, abrió la puerta empujándola con energía, el reposacabezas cayó y le golpeó en el chonmaje (moño tradicional). Con una acción refleja, Hikoroku sacó la espada corta que llevaba en el cinto y cortó en dos el reposacabezas antes de que cayera al tatami que cubría al suelo.
Bokuden dijo a sus hijos, “Hikoshiro, has de ser tú quien trasmita nuestro estilo de espada. Hikogoro, si haces un gran esfuerzo y no abandonas, es posible que algún día llegues al nivel de tu hermano. Hikoroku, en el futuro seguramente provocarás la ruina de esta casa y deshonrarás el nombre de tu padre. Es inadmisible que alguien tan imprudente como tú siga en esta casa”. Y con esto, repudió a Hikoroku.
Esta historia ejemplifica el principio de que en artes marciales las cualidades espirituales son más importantes que la técnica. Aquéllas deben estar por encima de éstas.
Para ilustrar el principio de que “el espíritu ha de estar por encima de la técnica”, puede usarse otra famosa historia. Entre los discípulos de Bokuden había un hombre de extraordinaria destreza técnica. Caminando por la calle, este discípulo pasó junto a un caballo asustadizo que, de repente, le lanzó una coz, pero él giró hábilmente el cuerpo para esquivarla y evito la lesión. Los transeúntes que lo presenciaron decían: “Bien merece que se diga de él que es uno de los mejores discípulos de Bokuden seguramente le transmitirá sus secretos, aunque no se los pase a nadie más”.
Pero cuando Bokuden se enteró del incidente, se llevó una desilusión y dijo: “Le he juzgado mal”, y luego expulsó al discípulo de su escuela.
La gente no podía entender la manera de pensar de Bokuden y decidieron que nada podía hacerse aparte de observar cómo se comportaba el propio Bokuden en similares circunstancias.
Para ello, en una carretera por la que sabían que pasaría Bokuden engancharon a un carro un caballo de pésimo humor. Observándole de lejos a escondidas, se quedaron sorprendidos al ver a Bokuden evitar al caballo cruzándose al otro lado de la carretera.
Les pilló desprevenidos este resultado inesperado, y después, confesando su estratagema, preguntaron a Bokuden la razón de que hubiera expulsado repentinamente a su discípulo.
Bokuden respondió. “Una persona con una actitud mental que le permite pasar despreocupadamente junto a un caballo sin considerar que pueda encabritarse es un caso perdido, por mucha técnica que estudie. Creí que era una persona de mucho mejor juicio, pero yo estaba equivocado”.
Seis
心は放たん事を要す
Kokoro wa hanatan koto o yosu

DEBE DEJARSE LA MENTE EN LIBERTAD
Es esencial abandonar la mente [para liberarla]. –Shao Yung, filósofo chino del siglo XI.
El maestro zen Takuan da su interpretación de este principio en su libro Misterios de la sabiduría inmóvil, en el cual emplea los arcanos del Zen para explicar los secretos de la esgrima al maestro de espada Yagyu Munenori:
Existe una frase, “buscar la mente perdida”, pero hay también un dicho: “Es esencial abandonar [dejar en libertad] la mente”. El filósofo confuciano Meng Tzu [Mencio] habla de buscar la mente “perdida”; buscar la mente que se ha extraviado [distraído] a fin de que vuelva a su ser. Meng Tzu observa que, si se pierden nuestro perro, nuestro gato o nuestros pollos, trataremos por todos los medios de encontrarlos y volverlos a traer a casa. E indica, con toda la razón, lo escandaloso que resulta, entonces, que cuando la mente- deambula por el camino equivocado y se pierde, no hagamos intento alguno de encontrarla y devolverla a su ser.
A la inversa, Shao Yung sostiene que es preciso abandonar la mente. Shao Yung afirma: “Si uno ata la mente, como un gato a una correa, [la mente] perderá su libertad de movimientos. Usa bien la mente, dejándola que vaya con libertad adonde le parezca, sin apegarse a las cosas ni dejarse dominar por ellas”. Los principiantes a menudo mantienen sobre sí mismos un control demasiado férreo. Desconfían de la idea de abrirse y dejar que la mente vague a su antojo.
Pero a nuestra mente debe permitírsele que se mueva con libertad, aunque busque recovecos embarrados. La flor de loto no se mancha con el lodo en el que crece. Asimismo, un cristal delicadamente pulido que se deja en el barro es inmune a las manchas.
Gobernar la mente con rigor le priva de su libertad. Mantener nuestra mente dentro de estrechos confines puede que sea un hábito necesario para un principiante, pero hacerlo durante toda la vida nos impide elevarnos a un nivel, y tendrá como resultado una vida en la que quede sin explotar nuestro potencial.
Por tanto, durante nuestra formación, es mejor seguir la fórmula de Meng Tzu en las primeras etapas, pero después dar libertad a la mente siguiendo el camino establecido por Shao Yung.
 Siete
禍は懈怠に生ず
Wazawai wa ketai ni seizu

LA CALAMIDAD NACE DEL DESCUIDO
El descuido: un gran enemigo; las llamas brincan cada vez más alto.
-comentario en un juego de cartas japonés tradicional.
Esta amonestación puede aplicarse a muchas facetas de la vida. El noventa y nueve por ciento de los accidentes de tráfico se debe a descuidos. En el trabajo, una pizca de dejadez puede desbaratar una investigación y una preparación exhaustivas, provocando defectos o la imposibilidad de lograr los resultados previstos. Lo mismo cabe decir de la guerra, ya sea en una batalla entre ejércitos o en el combate individual. La preparación descuidada, o la negligencia absoluta, son fórmulas evidentes para el desastre.
Para evitar que nuestros esfuerzos “ardan en llamas”, debemos examinar constantemente nuestras acciones y ser prudentes respecto a nuestros métodos, siendo siempre conscientes de que “la calamidad nace del descuido”, de la falta de cuidado.
Ocho
道場のみの空手と思ふな
Dōjō nomino karate to omou na

EL KARATE NO SE LIMITA AL DOJO
 El objetivo del karate-do es pulir y cultivar el cuerpo y el espíritu. El cultivo del propio espíritu y de la propia actitud mental comenzando durante la práctica en el dojo (sala de entrenamiento) no debe cesar después de que terminen los ejercicios físicos y mentales de la jornada, sino que ha de continuarse fuera del dojo, en nuestra rutina diaria.
A la inversa, los efectos de la falta de moderación en la comida y la bebida, y otros hábitos perjudiciales para la salud, fuera del dojo pronto se trasladarán a la práctica en el dojo. Provocarán fatiga, tanto psíquica como física, haciendo imposible ni tan siquiera cubrir los objetivos de nuestro entrenamiento.
Ya sea dentro o fuera del dojo, los practicantes de karate deben proponerse siempre desarrollar y entrenar tanto su espíritu como su cuerpo.
Nueve
空手の修業は一生である
Karate-do no shugyō wa issho de aru

EL KARATE ES UNA ACTIVIDAD DE POR VIDA
No hay un solo punto que señale la terminación del entrenamiento en karate; siempre existe un nivel más elevado. Por esta razón, los practicantes deben continuar entrenándose durante toda su vida.
La verdadera senda de entrenamiento es una interminable carretera infinita. Haber aprendido simplemente todos los katas (ejercicios formales) y todas las técnicas de parada no constituye el verdadero entrenamiento, a menos que uno siga puliéndolos. Un pasaje del primer libro del Hagakure sostiene esta afirmación:
En una narración de un anciano maestro de espada dice que hay etapas para toda una vida de entrenamiento. En el nivel más bajo, aunque uno se entrene, no se producen resultados positivos y uno se tiene así mismo y a los demás en baja estima. En esta etapa uno no puede servir de mucha ayuda.
En la etapa intermedia, aunque todavía no puede servir de ayuda, al menos observa sus propios defectos y también puede reconocer deficiencias en los demás.
En el nivel superior, uno se da cuenta de lo que vale, enorgulleciéndose de sus logros, alegrándose mucho de los éxitos de los demás, y también sintiendo pena cuando otros fracasan. Tiene a los demás en alta estima. Para la mayoría de la gente, ésta es la etapa final.
Pero si uno trata de escalar el siguiente peldaño, se encuentra un camino superior. Si elige recorrer esta senda, finalmente llega a ver que en realidad no existe fin. Todas las ideas de haber llegado suficientemente lejos se desvanecen y logra conocer de verdad sus deficiencias. Vive todo lo que le queda de vida sin deseos de éxito mundano, no siente necesidad de enorgullecerse, ni tampoco por humillarse.
El señor Yagyu decía que no conocía la forma de derrotar a los demás, pero sí el modo de lograr la victoria sobre sí mismo – era ser mejor hoy que ayer, y mejor mañana que hoy – trabajando de esta manera día tras día, durante toda la vida.
Recorrer esta carretera interminable, hacerse mejor hoy que ayer, y después mejor mañana que hoy – durante toda la vida-, es una fiel imagen del Camino del Karate.
Diez
凡ゆるものを空手化せよ其処に妙味あり
Ara yuru mono o karateka seyo; sokoni myōmi ari

APLICA EL CAMINO DEL KARATE A TODAS LAS COSAS, ÉSA ES SU GRAN VENTAJA
Un golpe o una patada, asestado o encajado, puede significar la vida o la muerte. Este concepto constituye el alma del Karate Do.
Si todos los aspectos de la vida se abordan con este espíritu de circunspección, es posible superar todo tipo de problemas y desafíos.
Cuando los practicantes hagan frente a las dificultades con la actitud de que su vida está en juego, se les revelará lo que pueden hacer aprovechando sus propias capacidades. Llegarán a contemplar el maravilloso poder que proviene de pulir el espíritu y el cuerpo a través del Camino del Karate, y reconocerán la exquisita bondad de esta senda.

Tomado de: http://shotokandelvalle.com      La Sabiduría del guerrero.

domingo, 20 de febrero de 2011

Catálogo 8


















El Sagrado Jaguar devora la flor y la luna.
Acrílico sobre tela.
60 X 120
Propiedad de Ulises Ladislao.

lunes, 31 de enero de 2011

Catálogo 7


 El mantel de Elena.
 Acrílico sobre tela.
 45 X 62 cm.
Colección Elena Ariadna.









 Su árbol, su cimiento, la caracola.
 Acrílico sobre tela.
 45 X 62 cm.
Disponible

Mujer que mira las flores.
Técnica mixta sobre papel.
60 X 45 cm.
Colección privada.













Mujer que mira por la ventana.

6 de febrero de 1962, el árbol sagrado de la señora 6 cielo, médico divino, chaman, los antepasados son testigos.
Acrílico sobre macicel.
123.5 X 120 cm.
Propiedad de Ilíada Cantarell.

sábado, 29 de enero de 2011

Invasión Zombi

Bueno, parece que está de moda. El culto al género de los Zombies no sólo ha permeado en el cine de terror, sino que la literatura y las series de televisión son ya referentes de esta cultura de adolescentes y uno que otro adulto. Lo lamentable del asunto y hasta inverosimil es que existen verdaderas tribus de fieles seguidores que creen firmemente en los zombies y, en algunos casos ya se habla de un apocalipsis zombie, al parecer basado en una mala lectura de dos libros de Max Brooks (hijo del célebre cineasta de cine de humor, Mel Brooks), quien es el autor de:  Zombie, Guía de supervivencia, publicada en el año 2003 y, del que ya se realizó una película, y cuya temática es una explicación detallada de cómo sobrevivir a un apocalipsis zombie.
El segundo libro de Brooks es: Guerra mundial Z: una historia oral de la guerra zombie, novela que se ocupa de la supuesta guerra entre humanos y muertos vivientes por todo el planeta.
Asi las cosas la estulticia e ignorancia de ciertos adolescentes, sólo provocan una enorme pena ajena.
Sin embargo, y decimos esto con mayúsculas para que no quede duda, este es un RELATO DE FICCIÓN, para que los despistados de siempre no se la vayan a creer.

Basado en un sueño real.

Desde que tengo memoria he tenido problemas para relacionarme con la gente. Me han llamado antisocial, me han llamado sociópata, me han insultado y dicho que no soy más que una “mamona.” Si bien he vagado por el mundo como un alma solitaria, en la tercera década de mi vida he decidido acudir al psiquiatra para no terminar como “una solterona.” Si les he de confesar algo, tiendo a asustar a las personas que se acercan con mi actitud parca y mi sensibilidad sarcástica hacia los obstáculos de la vida. Mi psiquiatra, les digo, me ha recomendado una serie de pastillas: dos para ir a dormir, una para la ansiedad y una más pequeña pero aparentemente más alucinógena para cuando tengo que enfrentar los grandes obstáculos que no me permiten socializar, como traumas o cosas más relacionadas con mi pasado que he bloqueado, según mi psiquiatra, por temor a enfrentarlas.
 Hace poco recibí el correo de un amigo, bueno al menos eso dice que es. Menciona que solíamos jugar en la primaria y que tiene la esperanza de que me acuerde de él. Para ser sinceros no recuerdo haber jugado con él en la primaria, de hecho no tengo buenos recuerdos de la misma. Lo que sí recuerdo es que era una niña bastante anormal, leyendo cuentos de terror en el recreo y en eso que llamaban “medio internado.” Recuerdo haber devorado a Edgar Allan Poe, a Horacio Quiroga, a Ray Bradbury, a H.P. Lovecraft, entre otros pero no recuerdo a ningún sujeto llamado Rubén con quien, aparentemente, solía jugar fútbol.  En fin, habrá un retiro de todo un fin de semana a una reserva ecológica cerca de Michoacán, se va a poner bueno porque no creo que nos dejen pasar. Será divertido ver como los organizadores quedan mal ante toda la planeación de su viaje. Pero antes tengo que ir con mi psiquiatra a que me dé las pastillas necesarias para el dichoso viaje.
He regresado de mi visita al psiquiatra, debido a que he bloqueado gran parte de mi estadía en la primaria y por los signos traumáticos que ésta representa se me han dado dos de las pastillitas fuertes para ir de viaje. Una mitad de una pastilla antes de iniciar, la otra mitad al llegar, una mitad al partir y la otra mitad para llegar a casa, así podre consumir las pastillas para dormir sin ningún problema en caso de insomnio. Prohibido beber, prohibido consumir ciertas sustancias tóxicas, cosas que nosotros no hacemos mucho caso.
He terminado de empacar, parte importante de mi viaje es llevar mi aparato reproductor de música. Voy con varios adultos pero si quieren beber tendré que recluirme en las estruendosas percusiones que personajes como Dave Lombardo, Nick Menza y Charlie Benante me ofrezcan. Así que todo listo, mochila, agua, pastillas a la mano junto con mi colección personal de heavy metal en un modesto aparatito de cómodas medidas.  He tomado mi mitad de la pastilla, ya es de noche y es hora de partir.
Me acabo de enterar que los dos niños que en su época fueron considerados con el futuro más prometedor lo tuvieron que dejar todo por cuestiones de embarazo no deseado. Quienes fuimos considerados los parias por antisociales y el hecho de no lograr buenas relaciones personales hemos emprendido una carrera, algunos llevan dos, por alguna razón extraña encontramos refugio en las guitarras distorsionadas y los ritmos de seis octavos cuando estamos desesperados. Quienes prometían terminaron decepcionando y quienes decepcionamos a todos terminamos prometiendo. En fin, más avanzado el camino alguien ha decidido crear un cóctel con polvos de agua de sabor y vodka y creo infinitamente que ese alguien se ha robado mi agua porque no la encuentro por ninguna parte y necesito mis pastillas para dormir lo que resta del viaje. Eso sólo significa una cosa, no dormiré esta noche.
Alguien ha robado una coca para mis pastillas y me la ha ofrecido, no confió mucho en estas personas pero debido a que los últimos días no he dormido mucho y he pasado mis noches en vela viendo clásicos de terror que van desde George Romero hasta otras cosas más burdas he decidido aceptar la coca para consumir mis pastillas.
He despertado a mitad de la noche porque alguien nos ha detenido, ya sabía que no podríamos atravesar Michoacán, ilusos, con los problemas que hay acá. Aunque aparentemente no hubo mucho problema nos han registrado a uno por uno. Me han preguntado por las pastillas, les dije que estaban pre- escritas y enseñe la receta.  No me han creído pero en fin, en México todo se arregla con un billetito y aún peor me han ofrecido a cambio una bolsa de polvo blanco o una pistola por un par de mis pastillas para dormir. Elegí la pistola, sin saber porqué.  Pero bueno ahora llevó un arma con pocas balas y aparentemente no he sido la única pero no logro reconocer del todo a mi otro compañero que ha sufrido la misma experiencia.
La visita estuvo genial. Uno de mis ex compañeros por hacerse el payaso ha sido mordido por una especie rara de mono que aparentemente sufría  una clase de rabia. Para nuestra buena suerte lo inyectaron y dijeron que llegaría al D.F sin problema siempre y cuando lo dejáramos dormir.  Fui una estúpida y no tome la mitad de pastilla al momento de llegar ahora me tendré que tomar la pastilla entera en el camión, con la coca que aún conserva algo de su negro líquido en la botella. No sé bien si fue por la caminata bajo el sol o porque olvide la pastilla para la ansiedad pero me termine la botella y empecé a sentirme un poco mareada. 
Me quedé dormida en no sé cuál punto del regreso a casa.  Lo que me ha despertado fue el tremendo bullicio que armaron mis compañeros al momento de ver que la persona mordida por el animal rabioso comenzó a tener ataques epilépticos. De acuerdo a la crónica presentada por quien me dio la coca, el sujeto, instantáneamente después  de tener el ataque epiléptico mordió a otra compañera en el brazo quien ahora tiene fiebre del dolor provocado por la mordida. Que tuvieron que participar tres hombres grandes y musculosos a quienes también les tocaron unas cuantas mordidas para amarrarlo al asiento. He volteado hacia el compañero quien yo sé que también tiene un arma para saber su reacción y esta tembloroso sosteniendo su arma tapándola con una chamarra como cuando un niño asustado abraza su oso de peluche. Por error mío hicimos contacto visual y tuve que volver a mi asiento a dormir un poco más.
Me han despertado cinco disparos, obviamente provenientes de quién agarro la pistola al igual que yo.  Lo han amarrado al asiento de atrás, tres asientos de los que yo estoy, me han dado indicaciones de no hablarle porque  ha disparado a los cinco enfermos con fiebre sin motivo aparente. Me da miedo acercarme a él pero tengo curiosidad de escuchar su versión de la historia.
Hace mucho tiempo este compañero no solía destacarse por sus habilidades sociales, si no por el hecho de saber  “de todo un poco.” Ahora me entero que compartimos el gusto por la variedad de géneros musicales que van desde clásica hasta metal. Lo curioso es que ahora recuerdo que una compañera de mi madre solía decir que el heavy metal era para psiquiátricos.  Regresando a mi compañero, como ofrenda de paz lo deje escuchar varias canciones de mi aparato, a su vez me ha dejado escribir el suceso en el diario: Ellos, los que fueron mordidos tienen los mismos síntomas que unas ratas con las que había experimentado en la facultad de bioquímica de la máxima casa de estudios. De acuerdo con él, con las mutaciones correctas de la rabia, puedes crear una escena zombi.  Escena que crearon dentro de un cubículo como parte de un proyecto pero que no se llevó a cabo por falta de presupuesto. La única cura, según él, es llevar la enfermedad a la rabia normal para poder erradicarla. Por desgracia no sé encontró la forma de regresar a la rabia normal y hubo que matar a las ratas a la vieja usanza zombi. Rebanándoles la cabeza. Cuenta también que, en todo el pleito de la parte de enfrente, que los  tres disparos que salieron de su pistola estaban dirigidos a la cabeza. Sin embargo, uno cayó en el brazo del piloto del autobús, provocando que la puerta del autobús se abriera y uno de los mordidos pudiera escapar. Dice que con suerte algún despistado lo  atropellará en la carretera. No logró distinguir quién era quién, pero por lo que sé la única mujer infectada fue la que se quedó con el chofer.  Le he preguntado si tiene problemas de ansiedad, al igual que yo los tiene, pero sus traumas son más recientes. Aparentemente las ratas de laboratorio dejaron algo más que sólo una investigación inconclusa.
 Muy bien. La serie de hechos que describiré a continuación será tan sólo un breve resumen de lo que acaba de suceder. El chofer se salió de la carretera, lo encontramos desmayado en el volante, aparentemente fue mordido por la chica que se quedó con él.   Hemos hecho relevos para  cuidar a los infectados al igual que para manejar en carretera, dos horas y dos horas, quién maneje no va sólo así que pedí que desatarán al bioquímico para que me acompañara en la jornada de viaje. A las mujeres no nos permiten acercarnos a los infectados,  ya que se han puesto bastante violentos. 
¡Es increíble! A duras penas si puedo escribirlo he tenido que disparar a tres personas en las últimas dos horas (el chofer, la chica que iba con él y el mejor amigo de la chica) Jamás pensé que tendría que hacer algo así.  Estoy tan sorprendida que a duras puedo describir lo que pasó.  El chofer despertó de su desmayo y se fue en contra de uno de los amigos que cuidaban a la chica. Lo destazó,  a pocos asientos de mis ojos. Entre en pánico y dispare desde lejos.  Por suerte traía un arma con balas. Ojalá hubiera más.
 Por fin me han devuelto mi diario, he tenido varias semanas sin escribir. Después de ese día tan horrible, aún recuerdo lo que me paso. Tuve que correr por toda mi primaria, para mi buena suerte aún no estaba tan cambiada. Todos querían hacerme daño, así que dispare a algunos y con el cuchillo que después encontré en los pantalones del chofer muerto tuve que cortar la yugular de varios. Por desgracia, ya no supe que fue de mi amigo el biomédico, creo que escapo después de que le disparé al chofer, ya habíamos llegado al Distrito para cuando eso sucedió.  Después de eso me llevaron a la corte, me acusaron de haber asesinado a 25 personas. Para mi buena suerte mi abogado pudo localizar a mi psiquiatra y ahora me tienen encerrada en un hospital psiquiátrico.  Tuvieron que pasar casi tres meses para que me permitieran de nuevo escribir como parte de mi terapia. No lo entiendo, salve al mundo de una epidemia y me acusan de ser una psicópata y una amenaza para la sociedad. 

Ilíada Berenice Rodríguez C.

miércoles, 12 de enero de 2011

Conferencias en el baño

Antes que nada, vaya desde aquí una felicitación y el eterno agradecimiento a Jorge Trejo, mandamás del Crooked blog, quien se encargó de la nueva imagen de nuestro espacio. ¡Quedó de poca!
Y ya entrando en materia, con esta entrega culminamos los relatos de Ulises Ladislao, quien ha cautivado a todos aquellos que han disfrutado sus relatos en este espacio. Ha llegado tan lejos esta fama que ya, ciertos seres pretenden una Guerra Santa contra el autor y quien esto escribe. Lo que no saben los zombies estos, es que el Grupo de los 8 ya los está esperando, con la ironía como lanza, y el humor como escudo invencible.
Disfruten este relato y pidamos a los poderosos que obliguen al autor a darle más seguido a la pluma.

Al Güeriro, el primer sabio que ilustró  mi vida

Ese mediodía doña Socorro nos propuso un juego: debíamos caminar desde el kinder de San Juan Pantitlán hasta la enorme casa de tezontle que destacaba en la orilla oriente de la Calzada Zaragoza, a medio kilómetro de distancia rumbo al Peñón Viejo. Si lo lográbamos, nos compraría a Aquiles y a mí el álbum de estampas de futbolistas que por tanto tiempo habíamos anhelado.
Aceptamos emprender la aventura de inmediato. El amplio camellón de la Calzada presentaba muchos misterios qué descubrir, en particular el rojo caserón de nuestra meta. Abandonada por indescifrables años, la construcción cautivaba nuestros miedos infantiles, tras que el padrino Guayo nos contó que el había trabajado ahí una vez como mesero, en una boda donde los novios estaban ausentes.
Relató que al principio era un festejo como cualquier otro, donde los anfitriones mataron un par de cochinos, pusieron al fuego un par de cazuelas gigantescas y cocieron en un mar de grasa, leche y jugo de naranja los gordos animales. Luego, dispusieron una mesa inmensa con una decena de bandejas repletas de jugosa carne, además de tortillas de nixtamal apiladas en varios montones envueltas en enormes servilletas, salsas de varios colores y cúmulos de limones grandotes como bolas de billar, partidos en cuatro o seis pedazos.
Animada como pocas bodas, Guayo narró que los comensales comían sus tacos y brindaban ruidosamente con grandes sorbos de tequila, al tiempo que otros bailaban los acordes de La Rielera, El Puente Roto o La Adelita.
Una viejita chiquita de piel arrugada como acordeón, a quien llamaban doña Nata, era la sensación de la fiesta; primero, porque desde la propia jarra se empinaba el curado de avena hasta verle el fondo y, después, por su estilo peculiar de bailar, que consistía en recorrer la pista a todo su largo y ancho, resbalando sus piecitos sobre la duela, como tirando rápidas y ágiles patadas a una horda de ratones invisibles que invadían el suelo.
Al caer la tarde, la animación iba creciendo y negras nubes terminaron por encapotar el cielo. En esos momentos le vinieron a Guayo incontenibles ganas de orinar, y se fue trotando al baño. Mientras la paulatina liberación del amarillo líquido aliviaba sus ansias, escuchó claramente el estruendo de los rayos, la lluvia intensa cayendo sobre el techo y los chorros de agua escurriendo por los tubos de desagüe hacia el suelo.
Pero al salir del baño, una pesada calma embargaba el lugar y los invitados habían desaparecido. Los platos sucios rebozaban la gran mesa, y vasos y caballitos estaban regados encima de las sillas como si repentinamente todos hubieran salido a ver la lluvia caer y a los rayos iluminar la tarde.
Se asomó al patio pero no había nadie. Entró de nuevo a la amplia sala y se fue directo a la cocina, donde tampoco encontró a persona alguna. De pronto oyó pasos provenientes de la gran sala. Se asomó otra vez y vio de espaldas a la pareja de recién casados saliendo a toda prisa.
--¡Hey, jóvenes! –gritó—, ¿dónde están todos? ¡No salgan, está lloviendo muy fuerte!
Por respuesta, el novio se llevó la mano a la bolsa sacó un grueso fajo de billetes y los depositó en la mesa contigua. En cuanto dejó el dinero, un rayo encendió la oscuridad del salón, y Guayo pudo ver una mano blanca y huesuda, con áreas amoratadas a la altura de la muñeca, como si apretadas sogas hubieran lastimado al muchacho. Los pocos cabellos del mesero campechano se levantaron al unísono y quedó paralizado por un tiempo.
Al recobrarse, se enfiló a la salida del solitario caserón movido por sus cortas piernas y envuelto apenas en su filipina blanca. Tomó el dinero sin examinarlo, lo guardó en el bolsillo de su pantalón negro y salió corriendo del lugar sin recoger su suéter colgado en la cocina. Atravesó la inundada Calzada Zaragoza bajo la tormenta y despertó de ese letargo cuando el tren de San Lázaro le pitó a unos metros con su estruendoso silbato, porque se encontraba parado en medio de la vía.
Con su filipina mojada pero intacta, llegó llorando a la casa en puros calzoncillos cuando ya había anochecido. Decía frases inteligibles y apuntaba el dedo hacia la ventana, mientras abría desmesuradamente sus ojos de sapo y su orgulloso diente de oro dominaba sus caninos. Mi abuela Evangelina supuso que era uno más de sus delirios de sus constantes borracheras.
Curiosamente esa noche, Aquiles y Julián vieron como una gran bola de fuego proveniente del cielo quemaba la mata de coco que el abuelo Juan había plantado en el fondo del patio. Incluso, el pequeño Julius, con su oso café en brazos, decía haber visto asomarse a un ser horrible con sus cuernos largos y negros por la ventana, entre sustos y lloriqueos.
Esa mañana de sol intenso, sin embargo, recorríamos la Calzada pateando piedras y recogiendo las piñitas que soltaban los altos pinos que bordeaban el pequeño bosque del ancho camellón. Mi mamá nos enseñó el intenso y dulce olor del eucalipto, cuyas ramas atiborradas de hojas alfombraban enormes áreas de la arboleda. Ensimismados en ese aroma, cuando nos dimos cuenta habíamos pasado ya por unos 30 metros la solitaria casa embrujada, donde esperábamos ver asomarse algún fantasma envuelto en su sábana o una fea bruja saliendo montada en su escoba voladora.
Pero mi mamá nos explicó que esas cosas no pasan nunca y menos en una mañana soleada como esa. Mantuvimos el paso hasta que llegamos al gran llano que dominaba el poniente de la Calzada, donde la Secretaría de Comunicaciones tenía una caseta de control y al fondo se avistaba un cementerio de patrullas de caminos, negras y polvosas.
A esa altura el Peñón Viejo se divisaba alto, con las tres cruces que dominaban la cima del cerro. El cansancio empezaba a hacer mella, no tanto por el camino transitado sino porque esa mañana en el recreo habíamos desatado nuestra primera bronca campal, cuando Aquiles se agarró a trancazos, él solito, con una banda de chamacos en el jardín de niños de las rejitas de colores. No supimos cómo empezó el pleito, pero al rato lo vi ir de un lado a otro tirándoles de patadas y trancazos.
Mamá Socorro nos convenció de recorrer el último kilómetro a cambio de un peso de estampitas para cada uno. Lo cierto es que no había dinero en casa para el camión de regreso, y faltaba poco para llegar a ella. Llegamos exhaustos y con los pies adoloridos. Comimos y enseguida nos quedamos dormidos casi toda la tarde. Por supuesto, nunca recibimos nuestro premio.
Aquiles tuvo que levantarse antes, pues en unos días sería la estrella de un cuento actuado en el festival de Día de las Madres, donde su maestra, vestida de conejito se le presentaba en el bosque encantado. Por más que ensayaba, mi mamá no podía hacerlo decir correctamente su único parlamento.
—Cojenito, ¿a dónde vas con ese pastel?— insistía el Quiloncito, sin entender por qué lo hacían decir tantas repeticiones.
Hacia las 8 de la noche me dolía panza, tenía calentura y el diagnóstico de doña Eva fue empacho. Mi abuela me puso de inmediato una lavativa, me pellizcó la espalda a lo largo de la columna vertebral para despegar la piel de fruta seguramente pegada en las tripas y recetó dos cucharaditas de aceite de oliva aderezado con un poco de sal para desvanecer el trauma. Al otro día, no fui a la escuela.
Aquiles tuvo más suerte, pero antes de las 12 del día siguiente lo regresaron del jardín de infantes por una explosiva diarrea. Ese día era tal el apeste que emanaba del baño, que él se negó rotundamente a recibirme en su despacho estrecho y privado para conferenciar sobre lo sucedido, a pesar de que no me espantaban los nauseabundos olores que despedía sentado en el bacín.
Poco antes habíamos adquirido la costumbre de invitarnos cortésmente a platicar en el baño. No íbamos si no estábamos acompañados, uno sentado en el bacín, el otro en cuclillas recargado en la pared para debatir acerca de la razón de resbalarnos en el baño, del por qué los árboles se vestían con hojas, del idioma insondable de los perros o de cómo es que vuelan las moscas.
La sana costumbre se terminó cuando Aquiles aprendió a leer y prefiere la lectura de las aventuras de Kalimán y Solín, Memín Pingüin, Rarotonga y Rolando el Rabioso y su fiel escudero Pitoloco. Y es que al borde del fastidio, mis preguntas son incisivas, no admiten un no por respuesta, pero él las torea con ingenio y a veces con inventiva en su calidad de alto catedrático casi graduado de primero de primaria y experto practicante del arte de revolver vocales y consonantes para escribir palabras.
Uno se resbala en el baño, me explicó un día, porque nuestros zapatos matan por aplastamiento a los microbios y su sangre derramada, transparente e invisible, hace tremendamente resbaladizo el piso del cuarto del aseo personal. Adiestrados con esa sabiduría inaudita, mientras debatíamos de muchos temas, en cada entrada a ese reducido espacio nos dedicamos hasta el cansancio a agarrar a pisotones a los malévolos gérmenes. Al principio imaginábamos el triunfo de su exterminio total, pero al poco tiempo estábamos convencidos de que debían ser muchísimos, pues nuestros zapatos no cesaban de derrapar en el imperceptible microlago de su líquido vital.
Según sus cuentas, Aquiles calculaba la muerte de mil, quizás un millón, pero seguramente Mil y Pico, el más grande número conocido por la humanidad, según entendíamos en ese entonces, tras escuchar a mi abuela discutir a grandes voces acerca de jugosos negocios que demandaban la empresa de muy altas inversiones. 
Por Ulises L. Cantarell